ALGAS

Las algas ganan terreno como ingrediente exportable en Europa impulsadas por la industria alimentaria

Barcelona, 26/03/2026 | El reconocimiento a Porto-Muiños en Alimentaria 2026 refleja un cambio de mercado: el valor se desplaza hacia productos transformados, no hacia la producción primaria

Furikake de Porto Muiños

El avance de las algas en la alimentación europea empieza a consolidarse no tanto desde la producción primaria como desde su incorporación en productos de valor añadido. En este contexto, la empresa gallega Porto-Muiños S.L. ha sido reconocida en los BIO ECO Awards de Alimentaria 2026 por un condimento ecológico tipo furikake —elaborado a base de algas deshidratadas y sésamo—, distinguido como el producto español con mayor potencial de internacionalización.

El galardón, concedido en el marco del salón Alimentaria & Hostelco, actúa más como un indicador de mercado que como una innovación tecnológica. Reforzando la idea de que las algas comienzan a salir del nicho gastronómico para posicionarse como ingrediente con recorrido comercial en mercados internacionales, especialmente dentro del segmento ecológico.

La propuesta de Porto-Muiños se apoya en un concepto conocido en Asia, pero adaptado al consumidor europeo en formato y posicionamiento. Esta estrategia responde a una lógica de desarrollo basada en ingredientes naturales y funcionales, la reducción del contenido en sal y el aporte de compuestos bioactivos.

Sin embargo, el avance es de carácter incremental y no implica, por ahora, cambios estructurales en los sistemas productivos acuícolas.

Más relevante que el producto en sí es lo que representa. El caso confirma que el crecimiento del mercado de algas en Europa está siendo impulsado principalmente por la industria alimentaria transformadora, que está encontrando vías para integrar estos ingredientes en productos accesibles y comercialmente viables.

Este enfoque puede actuar como palanca de demanda, aunque también pone de manifiesto limitaciones persistentes en el sector, como la reducida escala productiva, los costes elevados frente a alternativas convencionales y un marco regulatorio aún en evolución, especialmente en el ámbito de nuevos alimentos.

En este escenario, el movimiento de Porto-Muiños apunta hacia el valor estratégico no reside tanto en el producto concreto como en la capacidad de las algas para posicionarse como ingrediente exportable dentro de la alimentación europea.

Te puede interesar