Un nuevo estudio realizado en el sur de Chile confirma que no todas las poblaciones de kelp presentan el mismo potencial para acuicultura, y que la elección del origen biológico puede mejorar significativamente el rendimiento en condiciones ambientales cambiantes.
Investigadores que trabajaron con Macrocystis pyrifera identificaron diferencias fisiológicas claras entre poblaciones de origen estuarino y oceánico al ser expuestas a condiciones de baja salinidad y diferentes temperaturas.
El origen del material biológico resultó ser un factor determinante. Los juveniles procedentes de poblaciones estuarinas del mar interior mantuvieron de forma consistente mayores tasas de crecimiento, mejor rendimiento fotosintético y una mayor capacidad antioxidante bajo condiciones hiposalinas.
Por el contrario, las poblaciones oceánicas mostraron un rendimiento claramente inferior, con reducciones de hasta un 43% en la tasa de crecimiento relativo bajo baja salinidad en determinadas temperaturas. Además, presentaron menor eficiencia fotosintética, mayor blanqueamiento del tejido y signos evidentes de estrés metabólico.
Estos resultados evidencian un caso claro de diferenciación ecotípica, en el que las condiciones ambientales locales han moldeado rasgos funcionales directamente relevantes para la acuicultura.
Las implicaciones para la selección de cepas son inmediatas. Los genotipos de origen estuarino parecen mucho mejor adaptados para su cultivo en entornos costeros con aporte de agua dulce, como fiordos, ensenadas o zonas cercanas a desembocaduras fluviales.
La selección de genotipos localmente adaptados puede, por tanto, mejorar significativamente la resiliencia y la productividad de las explotaciones. Esta decisión estratégica adquiere aún mayor relevancia en un contexto de cambio climático, donde se prevé un aumento de eventos extremos de precipitación y del deshielo glaciar, lo que intensificará la variabilidad de la salinidad en zonas costeras.
Aunque el estudio se ha centrado en la Patagonia chilena, el mensaje es extrapolable a otras regiones productoras, incluida Europa.
El trabajo es especialmente relevante para especies comerciales como Saccharina latissima y Undaria pinnatifida, cultivadas en entornos donde la variabilidad de salinidad puede afectar de forma crítica a las fases tempranas y al rendimiento final del cultivo. Esto refuerza una idea clave para el sector: la selección de cepas debe considerarse una variable productiva central y no un aspecto secundario.
Cabe señalar que el estudio se ha realizado en condiciones controladas, por lo que aún es necesaria su validación en condiciones reales de cultivo en mar abierto. No se trata de una solución inmediata, pero sí de una dirección estratégica sólida para programas de mejora genética y producción de semilla.
A medida que la acuicultura de algas continúa expandiéndose a nivel global, la integración de la adaptación local en la selección de cepas puede convertirse en un factor decisivo para la productividad, la resiliencia frente al cambio climático y la expansión geográfica del sector.
Referencia:
Fernández, P.A., Poza, A.M., Wallet, T., Hernández, X., Camus, C. (2026). Ecotypic differentiation in populations of the giant kelp Macrocystis pyrifera from southern Chile: Implications for the species aquaculture development. Algal Research

