INVESTIGACIÓN

Las propiedades terapéuticas y nutricionales de la espirulina la hacen firme candidata para alimentar peces

La tecnología de cultivo, cosechado y procesado debe mejorar para producirla en grandes volúmenes a precios razonables

La espirulina es una de las materias primas mas prometedoras para reemplazar las harinas de pescado por su alto contenido en proteínas, entre el 70 y 80% del total, vitaminas y ácidos grasos esenciales Omega-3 y Omega-6.

Además de no presentar ningún tipo de toxicología asociada a la ingesta en peces, su alto valor nutricional le confiere un papel estratégico en acuicultura, orientado a aportar propiedades terapéuticas, antioxidantes, inmunoestimulantes y antiinflamatorias, entre otras.

La evidencia científica presenta a la espirulina como un buen promotor del crecimiento, principalmente en peces con una fisiología adaptada al consumo de organismos vegetales como la carpa común, la carpa herbívora y los bagres. En general, la inclusión de espirulina permite mejorar la supervivencia, la tasa de crecimiento y la utilización del alimento.

Por su alta concentración de carotenoides, también juega un papel importante como agente colorante para mejorar la aceptabilidad comercial de las especies de cultivo.

La ciencia y el desarrollo tecnológico permitirá en los próximos años mejorar la capacidad para producir su biomasa a costes razonables, lo cual es un requisito esencial para que pueda ser usada en la alimentación de peces y crustáceos de acuicultura.