ESTUDIO

Lo que nos dice la minería de datos del futuro de la acuaponía

Un análisis estadístico computacional ha establecido el estado actual del conocimiento en acuaponía y las líneas futuras de trabajo

Lo que en acuicultura es un desecho en forma de heces y alimento no consumido, en agricultura puede ser un fertilizante de gran valor si dejamos actuar a las bacterias nitrificantes. Al unir en un mismo sistema acuapónico ambos cultivos estamos contribuyendo a mejorar el aprovechamiento de los recursos. Sin embargo, algo tan sencillo en la teoría, puede complicarse a nivel técnico en la práctica ya que en su desarrollo participan muchos campos del conocimiento, desde la acuicultura, la agricultura, el medio ambiente y la economía.

Para poder hacer una radiografía del estado actual del conocimiento sobre el potencial de la acuaponía, y las tendencias futuras de ésta, investigadores del Instituto de Medio Ambiente Urbano de la Academia China de Ciencias, han utilizado minería de datos, que no es otra cosa que la aplicación computacional estadística de un conjunto gigante de información, para descifrar las oportunidades y desafíos que permitirán en un futuro desarrollar todo su potencial como sistema de producción de alimentos y reducción de desechos.

Por los datos, se deduce que, por el momento, se está avanzando mucho en la ingeniería del sistema, donde los peces son proveedores de nutrientes y las plantas entran a formar parte del sistema de depuración del agua. Mientas que, en menor medida, se están produciendo avances en el análisis del crecimiento de los cultivos de peces y vegetales.

Esto provoca que en el análisis de la literatura se eche en falta un mayor enfoque a considerar a los vegetales como productores de alimentos dentro del sistema.

La acuaponía es vista como un sistema diversificado de la acuicultura

El análisis de la literatura científica muestra una tendencia del ámbito académico a enfocar la acuaponía como un sistema novedoso de acuicultura, dado que, para ellos, el cultivo hidropónico está más maduro a nivel científico y atrae menos su atención.

A nivel geográfico, el desarrollo de la acuaponía está liderado por instituciones de Estados Unidos, seguidos de instituciones chinas y europeas. En líneas generales la formación académica de los investigadores europeos fue mejor que la de los norteamericanos, 91,7% de los primeros frente al 24% de los segundos. Sin embargo, la producción comercial de resultados fue mayor en Estados Unidos, 32%, frente al 19,1% en Europa. Esto puede deberse a que el 42,6% de las organizaciones que participan en estudios sobre acuaponía en Europa son Universidades, que consideran esta disciplina más como una “herramienta de estudio que de producción”.

En el futuro se espera que las investigaciones se centren más en dos problemas de difícil solución: cómo abordar el control de plagas y enfermedades ya que insecticidas y antibióticos no se pueden usar; y como equilibrar las demandas de las plantas de nutrientes según la etapa de crecimiento en la que se encuentren. Por el momento los sistemas hidropónicos no están maximizados para hacerlos eficientes en la utilización de nutrientes.

El otro campo de trabajo debe centrarse en mejorar el reconocimiento social de los productos de acuaponía. Se trata de sistemas que requieren una alta inversión y, sin embargo, no cuentan con la comprensión de la ciudadanía sobre los beneficios y genera dudas sobre los posibles riesgos para la salud asociados a combinar ambos sistemas de producción. Sin el apoyo del mercado y las políticas de subsidios, es difícil que se pueda escalar estos sistemas hasta un punto que puedan hacerse rentables.

A pesar de que se considera que la acuaponía tiene mucho potencial, deben aclararse a nivel conceptural cuál es su papel en zonas urbanas y en la nueva política verde y, sobre todo, debe contar con un apoyo político decidido para potenciar su desarrollo.