CONSUMO

Los hogares españoles son fieles al consumo de pescado y marisco a pesar del coronavirus

Bruselas 7/01/2022 | El 80% de los encuestados reconoce que ha mantenido el consumo. La calidad y el precio son los factores que más se tienen en cuenta

El Eurobarómetro confirma que España fue de los países donde el consumo de pescado y marisco menos se ha visto afectado por la pandemia. La calidad y el precio siguen siendo los principales factores de compra para los consumidores de pescado y marisco en la Unión Europea, en un momento en el que cada vez se demanda más información sobre los productos.

La crisis de COVID-19 no ha afectado significativamente al consumo de productos del mar, aunque se observa una ligera caída de éste desde 2018, principalmente, entre los grandes mercados de consumo, explica el último Eurobarómetro.

La encuesta fue realizada por Kantar por encargo de la DGMare de la Comisión Europea entre marzo y abril de 2021. En total se encuestaron a 26 669 personas de diferentes grupos sociales y demográficos.

El 80% de los encuestados reconoce que ha mantenido el consumo. España, Italia y Holanda fueron los países donde el consumo de pescado y marisco fue el menos afectado por la pandemia.

El 40% de los consumidores que han aumentado el consumo lo hace por razones de salud y el 35% por cambios en la dieta. De los que han disminuido el consumo, el 33% lo hacen por precio, un 25% por un cambio en su situación económica, y un 21% porque han sustituido los productos por otros alimentos.

Varios son los datos que se obtienen de este Eurobarómetro. Por ejemplo, que el 65%, casi dos tercios de los europeos, consumen productos de la pesca y la acuicultura en casa al menos una vez al mes y el 7%, al menos, una vez a la semana.

Lógicamente, los encuestados de los países costeros tienen más probabilidades de comer pescado y marisco, al menos una vez al mes, en comparación con los de países sin litoral. Por ejemplo, los encuestados en Hungría, con 21% son mucho menos propensos que los de Portugal, con 86% a comer estos productos al menos una vez al mes.

Desde 2018 el consumo de pescado ha caído en 6 puntos en la Unión Europea y en 22 Estados miembro. Los países donde más ha caído este consumo son Chipre, Rumanía y Bulgaria. Por el contrario, ha aumentado en Chequia, Irlanda y Bélgica.

El 80% de las compras se realizan en el supermercado, y el 43% en pescadería o tienda especializada. Una décima parte compra estos productos pesqueros en un mercado callejero, en una piscifactoría o en un puerto. El 2%, un punto más que en 2018, compra productos en línea.

Cada vez menos preocupados por el método de producción

El 32% de los encuestados que prefieren el pescado y marisco silvestre, aunque se observa una caída de 2 puntos respecto a 2018. Lo mismo ocurre con aquellos que prefieren el pescado de granja, un 7%, 2 puntos menos. Esta tendencia se observa en la mayoría de los Estados miembro.

Respecto al punto de compra, el 50% de los consumidores que prefieren los pescados silvestres son más propensos a comprarlos en una pescadería o en una tienda especializada, frente al 39% que tiene como preferencia la acuicultura.

Respecto al etiquetado, el 70% de los consumidores que consumen varias veces al año consideran que la fecha de “caducidad” o “consumir antes de” debe mencionarse muy por encima de cualquier otra información. El nombre del producto y la especie es importante para el 57% de los encuestados y de si se trata de un pescado silvestre o de cultivo para el 53%.

La información ambiental es importante para el 44% de los encuestados, un aspecto que viene aumentando 5 puntos desde 2018. El impacto ambiental preocupa al 51% de los suecos, por delante del 47% de los portugueses, o el 44% de irlandeses, belgas y luxemburgueses. Por el contrario, en los países del Este, el aspecto ambiental es poco importante y solo el 9% de los búlgaros, el 11% de los letones, o el 14% de los croatas, mostraron interés por este factor.