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Los moluscos bivalvos son la asignatura pendiente de la acuicultura andaluza

A pesar de la larga tradición en su cultivo, las producciones no terminan de desplegar todo su potencial

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Sevilla 2/07/2020 – Los parques intermareales de moluscos bivalvos tienen una larga tradición en Andalucía, principalmente en las costas de Huelva y Cádiz, mediante el engorde de semillas procedentes de criaderos de almejas en los años ochenta. Andalucía también destacó por aquel entonces por el ambicioso plan para desarrollar el cultivo de ostión (Magallana gigas) y, posteriormente, ya entrado el siglo XXI, el cultivo de mejillón.

A pesar de esta larga tradición y alto conocimiento técnico desarrollado, el cultivo de moluscos en intermareales solo representa el 13 por ciento de la superficie ocupada y se encuentra en claro retroceso.

Según señala el último informe de la actividad acuícola marina de Andalucía en 2019 de la Dirección General de Pesca de la Junta de Andalucía, en los últimos años se han extinguido las concesiones de 9 parques de cultivo de moluscos en la provincia de Huelva por diversos motivos como, la caducidad de las concesiones sin solicitud de prórrogas; renuncias expresas de los titulares; inactividad prolongada; o la clasificación sanitaria de “sin clasificar” de la zona de producción AND 111. Marismas de Isla Cristina Levante.

En el caso específico del mejillón, la actividad tampoco termina de despegar en la comunidad autónoma andaluza a pesar de los numerosos esfuerzos de la Administración por su lanzamiento.

Inicialmente el problema estuvo en un mal planteamiento técnico al implantar el uso de bateas tradicionales traídas de las rías gallegas a las condiciones oceanográficas de la costa andaluza más expuesta y con características diferentes, a lo que se unió los problemas de las empresas por la captación de semilla en algunas zonas de cultivo.

Diez años después, la tecnología predominante en esta actividad en Andalucía es la de longlines (65 por ciento), persistiendo en algunas zonas las bateas tradicionales (35 por ciento). En total existen 20 establecimientos de este tipo, distribuidos en Málaga (12), Cádiz (5), Huelva (2) y Granada (1).

El abastecimiento de semilla de mejillón, como hemos señalado, es otro problema añadido a la mitilicultura andaluza. Para solventar este déficit existen tres instalaciones dedicadas al preengorde en la provincia de Málaga, que distribuyen la mejilla a las áreas de cultivo que son deficitarias, algunas en empresas integradas y otras por venta directa. Según datos de la Dirección General de Pesca, el preengorde de semilla alcanzó los 5,6 millones de unidades adquirieron valor de 66.000 euros. A pesar de que la producción descendió un 43 por ciento, el valor de la misma solo cayó un 3 por ciento por el aumento de la proporción de semilla comercializada como del mayor precio medio de venta.

En fase de engorde los mejillones representan, en volumen, el 95 por ciento de la producción de moluscos y el 64 por ciento en valor. En 2019 se produjeron 1.076 toneladas con un precio medio de 0,51 euros el kilo y un valor total de 552.028 euros. Lejos queda la producción en torno a las 1.700 toneladas alcanzadas años atrás que, sin ser significativas para este producto, si tenemos en cuenta que en Galicia se producen 260.000 toneladas, eran mayores a las actuales.

El ostión (Magallana gigas), con 46 toneladas y un valor unitario de 5,07 euros y un valor de 224.178,56 euros, ha visto incrementado su tonelaje en 66 por ciento respecto al año anterior y 102 por ciento en valor.

La almeja japonesa con 9,8 toneladas y un precio unitario medio de 5,96 euros el kilo y un valor de 58.715 euros, ha mostrado el mejor resultado de los últimos 4 años. Aunque dista de lo que se alcanzó al inicio de la década con 50 toneladas de promedio.

La almeja fina, de la que se han producido 1,48 toneladas a un precio medio de 16,52 euros el kilo y un valor de 24.480 euros, uno de los peores registros de la serie histórica desde 1987.

A la hora de la comercialización tampoco salen los números

En el momento de la comercialización, señalan en el informe, el sector ha encontrado dificultades, fundamentalmente “por la presión del sector comercializador gallego, debido al mayor coste de producción en Andalucía frente a Galicia justificado, entre otras causas, por el canon de ocupación, falta de medios, servicios portuarios y servicios auxiliares para descarga, depuración y transporte adecuados.

A pesar de estas circunstancias el informe es optimista con el potencial de la producción de moluscos en la Comunidad Autónoma y espera que si finalmente se van solucionando los problemas la producción terminará despuntando en algún momento.