SOSTENIBILIDAD

Los nuevos ingredientes solo entrarán en el pienso si encajan en el proceso industrial de fabricación

Por Alejandro Guelfo, 14/01/2026 | Procesabilidad, estandarización y escalabilidad marcan el umbral real para que una materia prima pase del piloto al mercado

Mano alimentando con pienso

La sostenibilidad se ha convertido en un tema central en los debates sobre el futuro de la acuicultura. Conceptos como natural, blue o circular influyen cada vez más en el discurso del sector, y los nuevos ingredientes para piensos se presentan a menudo como sustitutos inevitables de las materias primas convencionales.

Se ha investigado ampliamente sobre harinas de insectos, proteínas unicelulares, microalgas y otras materias primas emergentes. Sin embargo, especialistas del sector advierten que un buen rendimiento en el laboratorio, por sí solo, no basta para que un ingrediente sea adoptado en los piensos acuícolas.

Para dar el salto al mercado, debe cumplir requisitos adicionales que van más allá de la innovación científica y tienen que ver con la realidad de la fabricación de piensos: un proceso industrial que opera a gran escala, con márgenes ajustados y una baja tolerancia al riesgo y a la variabilidad.

Los fabricantes necesitan ingredientes que puedan almacenarse durante largos periodos y que se procesen y formulen de forma fiable dentro de los sistemas existentes, lo que impone exigencias estrictas en términos de estabilidad, consistencia, comportamiento en extrusión y seguridad de suministro.

Los ingredientes que no cumplen estos requisitos pueden despertar interés en el ámbito de la investigación o en proyectos piloto, pero rara vez llegan a adoptarse a nivel comercial.

Uno de los principales obstáculos para estos potenciales nuevos insumos es su capacidad para encajar en las operaciones actuales de fabricación. Muchas materias primas emergentes muestran un potencial ambiental prometedor, pero carecen del nivel de procesado y estandarización necesario para su uso industrial.

La variabilidad en la composición o en las propiedades físicas introduce riesgos en la formulación y la producción, mientras que los procesos necesarios para corregir estos problemas suelen incrementar los costes.

Las consideraciones económicas y de suministro limitan aún más su adopción. Los productores de piensos priorizan la competitividad en precio y la fiabilidad de los volúmenes disponibles, favoreciendo ingredientes consolidados con un comportamiento predecible. Los nuevos ingredientes que no pueden demostrar una disponibilidad a largo plazo y a escala tienen dificultades para competir, independientemente de sus credenciales en sostenibilidad.

Esto no significa que la sostenibilidad sea irrelevante. Una vez que un ingrediente demuestra ser técnicamente viable, consistente y competitivo desde el punto de vista económico, su desempeño ambiental puede convertirse en un factor diferenciador significativo.

El sector continúa explorando materias primas alternativas con el mensaje de que el futuro de los nuevos ingredientes para piensos acuícolas estará determinado menos por la ideología y más por su capacidad para integrarse en las realidades de la producción industrial.

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