EMPRESAS

Noray Seafood refuerza su presencia en el mercado con el sello ASC de sostenibilidad

La compañía se encuentra inmersa en un plan de reestructuración que pasa por ampliar su capacidad productiva

Noray Seafood, la granja bajo techo de langostinos tropicales (Litopenaeus vanname) ubicada en Medina del Campo, Valladolid, anteriormente llamada Gamba Natural, ha obtenido el sello de ASC (Aquaculture Stewardship Council), que distingue los productos del mar sostenibles.

Esta empresa es referente de la cría de langostinos tropicales en Europa al producir estos langostinos de granja, a más de 400 kilómetros de la costa. Según el último informe de APROMAR, la compañía produjo en 2020 5 toneladas de langostinos, aunque la empresa declara una capacidad productiva de 50 toneladas al año.

El logotipo ASC, como señalan desde Noray, reconoce el "compromiso de la compañía con la acuicultura responsable y la sostenibilidad, y garantiza, las buenas prácticas en torno a la integridad ambiental y social del producto en el que aparece, distinguiéndolo como la mejor elección entre los productos del mar cultivados".

Además de cumplir con todos los requisitos que impone este sello, como señalan desde Noray, los tanques climatizados funcionan bajo un sistema de reciclaje de agua de bajo consumo eléctrico y de residuo cero "reutilizando el agua de sus tanques de tal manera que no vierte agua salada al medio". Además, añaden, reutilizan el fango generado por el proceso de crianza para la producción de fertilizantes agrícolas.

En el campo de la I+D también colabora con la Universidad de Valladolid en un proyecto de investigación pionero para reutilizar las mudas de los langostinos y reducir así la generación de residuos.

En el plano social, destacan desde Noray, los estándares de ASC se involucran en el reto demográfico, la igualdad salarial entre hombre y mujeres, la no discriminación en el trabajo, la seguridad de los trabajadores, el desarrollo de economías locales o las relaciones comunitarias. “Una serie de valores que forman parte del ADN y de la cultura empresarial de Noray Seafood desde sus inicios”, según comentan desde la compañía que posee sus instalaciones en un medio rural generando más de 20 puestos de trabajo directos e indirectos.

Noray Seafood también apuesta por cerrar el ciclo de economía circular y sostenibilidad en el proceso de envasado: bandejas PET transparentes – de mejor reutilizado que las tradicionales–, de celulosa reciclada y recurriendo a la tecnología de “atmósfera modificada”, para asegurar la vida útil del producto sin dañar sus características sensoriales.

Y para los envíos, las cajas de polietileno estirado (corcho blanco) se han sustituido por envases aislantes de cartón reciclado con certificación FSC.

“Un modelo totalmente sostenible, con un sistema de producción semanal que permite a la empresa ser el único proveedor de langostinos frescos de estas características del mercado y mantiene su política de empresa de no utilizar antibióticos ni sulfitos en sus productos”, según defienden.

La compañía asegura llevar invertidos más de 8 millones de euros con el objetivo de lograr “un producto con un alto valor gastronómico”, un certificado avalado, como señalan, por sus clientes al haber obtenido el premio ‘Sabor del año 2020’ que concede Monadia.