INVESTIGACIÓN

Nuevos ingredientes para seguir manteniendo el crecimiento sostenido de la acuicultura sostenible

En el trabajo se han analizado 264 estudios científicos con microalgas, algas, proteínas de bacterias y harina de insectos

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Tasmania (Australia) 21/05/2020 - La ciencia está poniendo su mejor desempeño en encontrar materias primas sustitutas de las tradicionales harina y aceite de pescado para poder seguir manteniendo el ritmo de crecimiento de la acuicultura alimentada. Sin embargo, el uso de nuevos ingredientes debe reemplazar los ingredientes marinos de origen extractivo, manteniendo la eficiencia alimentaria y los perfiles deseados por los consumidores de ácidos grasos Omega 3, algo que de momento no se ve que sea tarea fácil y que sigue requiriendo de un importante esfuerzo investigador e innovador.

El catálogo de nuevos ingredientes es amplio. Algas, microalgas, bacterias, levaduras e insectos son las que mejor están posicionadas a pesar de que todavía falta mucha información de todo tipo y que generan incertidumbres en torno a la eficiencia a largo plazo y en diferentes etapas de la vida del animal y por especies. También están los desafíos sociales, ambientales, económicos y regulatorios para que su uso pueda ser generalizado.

No cabe duda que cualquier incorporación de materias primas alternativa, por pequeña que sea, permitirá seguir progresando en la producción de alimentos acuáticos saludables, y con esto, mejorar los parámetros de seguridad alimentaria a nivel mundial.

Basado en la frontera de 2030, expertos de la Universidad de Tasmania han publicado recientemente en Nature Food, un estudio en el que se analizan los diversos escenarios posibles en los que la acuicultura sigue creciendo en base a un menor uso de harina y aceite de pescado, que se ven reemplazados por nuevos ingredientes.

Según las preferencias de los consumidores, se pueden llegar a producir una gran variedad de escenarios que pueden ir de crecimientos de 38 por ciento a 98 por ciento.

Para llegar a estas conclusiones el equipo de investigación ha analizado los resultados de 264 estudios científicos en todo el mundo basados en la alimentación de peces con nuevos ingredientes, sin que eso suponga una menor composición de los perfiles de Omega 3, principalmente, en el caso del salmón Atlántico.

Cada especie tiene unos requerimientos nutricionales diferentes y esto hace que, por ejemplo, en el caso del reemplazo de la harina de pescado, éste reemplazo sea más eficiente en peces como el bagre, que permite un reemplazo total con proteínas de bacterias, levaduras o de insectos; y sin embargo, las dietas a base de soja llevaron a peor conversión de alimento con el 50 por ciento de reemplazo.

En un horizonte como el de 2030 no será posible prescindir de la harina y aceite de pescado de origen extractivo. Principalmente, el limitante será el aceite de pescado, por eso los investigadores reconocen que será necesario un mayor esfuerzo para el mejor aprovechamiento de los subproductos generados por la industria transformadora de pescado.

A nivel experimental, los investigadores han observado datos muy sesgados hacia la etapa juvenil de los peces, denotando que el 92 por ciento de los trabajos se centran en esta fase; así como un esfuerzo investigador desigual en lo relativo al tamaño de la muestra, pudiendo dar pobres resultados en la combinación tasa de alimentación.

Debido a esto, no está claro si estos umbrales de reemplazo son razonables para todo el ciclo de vida de las especies cultivadas. A pesar de esto, los alimentos no dependientes de ingredientes marinos de origen extractivo para juveniles y adultos están disponibles comercialmente, por lo que los umbrales de reemplazo sirven para observar que es posible un reemplazo parcial.

Será importante para un futuro estandarizar los resultados para las distintas especies sobre las tasas de inclusión de harina y aceite de pescado, las tasas de conversión de alimentos o las comparaciones intersectoriales todavía solo están disponibles en publicaciones más antiguas, lo que crea un desafío para el creciente cuerpo de investigadores que intenta mantenerse al día con la rapidez de un sector acuícola en evolución.

Además, se necesitan más trabajos que apoyen la sostenibilidad ambiental de la producción de microalgas o insectos. En un futuro se deben priorizar los trabajos sobre nuevos alimentos acuícolas en todas las dimensiones de la sostenibilidad, ya que los cambios en las preferencias dietéticas humanas y el cambio demográfico pueden impulsar un rápido aumento de la demanda de mariscos en la próxima década.

Referencia:
Richard S. Cottrell, Julia L. Blanchard, Benjamin S. Halpern, Marc Metian, Halley E. Froehlich. Global adoption of novel aquaculture feeds could substantially reduce forage fish demand by 2030. Nature Food.