INNOVACIÓN

Para poder aplicar el blockchain en acuicultura se debe contar con datos fiables en toda la cadena de valor

Un webinario organizado por ACUIPLUS ha presentado las distintas potencialidades del blockchain y las TIC en el sector agroindustrial y acuícola

Consumidor pescado cadena minorista

Vigo 29/10/2020 - Asegurar la autenticidad y trazabilidad de los alimentos que consumimos, y más específicamente los pescados y mariscos de la acuicultura, es un deseo que la Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC) podrá satisfacer algún día. Para ello las propuestas pasan por el desarrollo de aplicaciones específicas basadas en tecnologías ya desarrollaads, como el sistema encriptado descentralizado de blockchain (cadena de bloques), el etiquetado y el embalaje inteligente.

Otras, aun por desarrollarse tendrán que satisfacer la necesidad de mejorar la transparencia de la información para mejorar la seguridad alimentaria de estos productos.

Se trata de un futuro que aun se antoja lejano si uno observa cómo está configurado actualmente el sector acuícola en el Mediterráneo. Un sector que transita a distintas velocidades, donde hay productores de mejillones en sistemas tradicionales de bateas; y productores de peces en lagunas, viveros flotantes y sistemas de recirculación en acuicultura (RAS, por sus siglas en inglés). 

Para abordar las oportunidades que aportan las tecnologías TIC en el campo de la trazabilidad de los sectores agroalimentarios, incluidos el de la acuicultura, ayer ACUIPLUS, en el marco de su proyecto “Conversemos de Acuicultura” abordó con un panel de expertos las implicaciones del blockchain.

La jornada sirvió como introducción a todos los  los expertos de las ventajas que tiene la implantación de esta tecnología como sistemas robustos de incorruptibilidad de los datos y que garantizan una mayor transparencia frente a los métodos tradicionales.

Sin embargo, lo que se ha podido observar a lo largo de las intervenciones es que para que se pueda aplicar el blockchain, lo primero que tiene que haber es un sistema robusto de obtención y gestión de los datos. Algo que se consigue a través de la sensorización de los procesos y los sistemas de gestión automatizados, y cuya implantación está poco desarrollada por el momento.

La digitalización de la industria acuícola acaba de empezar y lo ha hecho en ciertas partes de la cadena de valor. Desde que una larva eclosiona hasta que los peces son adquiridos por el consumidores hay toda una lista de operaciones en la que la mano humana interviene y que pone en riesgo la integridad de los datos.

El blockchain es una nueva tecnología y, como tal, aún presenta altos costes de desarrollo e implantación en una industria como la acuícola donde muchas de las aplicaciones propuestas pueden no ser factibles aún.

Sin embargo, como ejercicio de vigilancia tecnológica, el webinario ha permitido aclarar algunas dudas a la cuarentena de teleasistentes.