El Ministerio de la Producción de Perú (Produce) ha autorizado el inicio de la primera temporada de pesca de anchoveta de 2026 en la zona Norte-Centro con una cuota total de captura (TAC) de 1,91 millones de toneladas, lo que supone una reducción del 36,2% respecto a los 3 millones de toneladas fijados en la campaña equivalente de 2025.
La decisión, adoptada el pasado 1 de abril, se ajusta a las recomendaciones del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) para garantizar la sostenibilidad del recurso. La campaña, centrada en anchoveta (Engraulis ringens) y anchoveta blanca (Anchoa nasus), marca así un inicio de año más restrictivo en el principal origen mundial de harina y aceite de pescado.
Este recorte introduce un factor clave en el equilibrio del mercado global de ingredientes marinos, en un contexto ya caracterizado por una oferta limitada y una demanda sostenida desde la acuicultura, especialmente en Asia.
Desde el punto de vista económico, Produce estima que la campaña generará un valor añadido de 769 millones de soles (unos 187,3 millones de euros), equivalente al 19,5% del PIB del sector pesquero y aproximadamente el 0,13% de la economía nacional en 2026. Además, se prevé la creación de más de 47.000 empleos directos e indirectos a lo largo de toda la cadena productiva.
En términos de comercio exterior, la temporada podría generar cerca de 855 millones de dólares en divisas, lo que representaría el 18,3% del total de las exportaciones pesqueras del país. La campaña movilizará a unas 670 embarcaciones.
Más allá de su impacto económico interno, la reducción de la cuota peruana refuerza la incertidumbre en el mercado internacional, donde la evolución de esta pesquería sigue siendo el principal factor de ajuste entre oferta y demanda. En un escenario de consumo acuícola creciente y limitada capacidad de sustitución, cualquier restricción adicional en el suministro podría traducirse en nuevas tensiones en los próximos meses.

