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Portugal pone su sector acuícola rumbo al futuro

El Algarve portugués se pone a la cabeza de la ejecución del FEMP con 39 proyectos en ejecución de los 81 proyecto aprobados

Portugal es de los países de la Unión Europea que ha tomado consciencia de que en el desarrollo de su acuicultura está el futuro del abastecimiento de alimentos sanos, nutritivos y de baja huella ambiental. La prueba de ello es el alto grado de compromiso de su Administración por la ejecución del Fondo Europeo Marítimo y Pesquero (FEMP 2014-2020).

Ser el sexto Estado miembro con mayor dotación presupuestaria con 392 millones de euros no ha sido problema para superar en 12 puntos la media de países. Según datos de la Comisión Europea, el 59% de la dotación del FEMP ya ha sido transferida para Portugal. El siguiente país que le sigue solo ha alcanzado el 47% de los fondos.

Este alto grado de compromiso con su futuro acuícola se ve reflejado en el número de proyectos en curso. Según datos aportados por el programa Mar2020 con el FEMP asignado a Portugal se están apoyando 81 proyectos de empresas acuícola que implican una inversión total de 102,8 millones de euros, de los cuales, 40,94 millones de euros corresponden a subvenciones.

De este total, según informan desde Mar2020, 39 son inversiones que se están realizando en la zona del Algarve, 12 en la región de Lisboa, 16 en el Centro, 8 en el Norte, 4 en Alentejo, 1 en la Región Autónoma de las Azores y 1 en Madeira.

A través de estos proyectos se aumentará la capacidad productiva portuguesa y la diversificación de algas, lenguado, rodaballo, lubina, dorada, trucha y moluscos bivalvos como la ostra, la almeja, o el mejillón.

Complementariamente, como factor primordial de refuerzo de la competitividad nacional, señalan, se están desarrollando 44 proyectos de investigación e innovación con una inversión cercana a los 26,5 millones de euros. Estos proyectos permitirán avanzar en el conocimiento de especies como las microalgas, pepinos de mar, choco, o pargo. A nivel técnico, servirán para construir y probar la producción en mar abierto, o desarrollar alimentos para mejorar el bienestar específico de cada especie, que mitigue enfermedades y responda a las necesidades nutricionales y los distintos sistemas de producción.