Los sistemas de recirculación en acuicultura (RAS) se han convertido en una de las tecnologías más prometedoras para aumentar la producción de pescado cerca de los mercados, reducir el uso de agua y mejorar el control ambiental de los cultivos. Sin embargo, su principal limitación sigue siendo el elevado consumo energético.
Un reciente estudio científico revela que producir un kilogramo de pescado en sistemas RAS puede requerir entre 0,77 y 29,40 kWh de electricidad, una diferencia de hasta cuarenta veces entre instalaciones. Esta enorme variabilidad refleja el impacto que tienen factores como el diseño de la planta, la especie cultivada, las condiciones ambientales y las decisiones operativas sobre la eficiencia energética del sistema.
La investigación, basada en una revisión sistemática de la literatura científica publicada entre 2010 y 2024, analizó 25 conjuntos de datos procedentes de 20 estudios diferentes con el objetivo de identificar los factores que influyen en el consumo energético de los sistemas de recirculación.
Los resultados muestran que el consumo energético varía ampliamente entre instalaciones debido a la gran diversidad de diseños y configuraciones operativas. Los sistemas comerciales, por ejemplo, tienden a presentar menores consumos energéticos por kilogramo producido que los sistemas experimentales o de investigación, donde el control de variables y la calidad del agua suelen primar sobre la eficiencia económica.
El estudio estima que los sistemas comerciales analizados consumen alrededor de 6,8 kWh por kilogramo de pescado, mientras que los sistemas utilizados en investigación pueden alcanzar 18,6 kWh por kilogramo.
También se observaron diferencias entre tipos de cultivo. Los sistemas de agua dulce presentan, en promedio, menores consumos energéticos que los sistemas marinos, debido principalmente a los requisitos adicionales de filtración y control de calidad del agua en entornos salinos.
En cuanto a la biomasa cultivada, los autores señalan que los sistemas que operan con mayores densidades de peces tienden a mostrar menores consumos energéticos por kilogramo producido, ya que gran parte del equipamiento —como bombas o sistemas de filtración— funciona de forma continua independientemente del volumen de producción. No obstante, el análisis no encontró una relación estadística sólida entre densidad de cultivo y consumo energético, probablemente debido al número limitado de datos disponibles.
Uno de los principales problemas identificados por los investigadores es la falta de estandarización en la forma en que se reportan los datos energéticos en la literatura científica. Esta heterogeneidad dificulta comparar sistemas entre sí y limita la capacidad de evaluar con precisión la eficiencia energética real de los RAS.
De hecho, el estudio señala que no fue posible establecer correlaciones claras entre el consumo energético, el uso de agua o el índice de conversión alimenticia debido a la escasez y variabilidad de la información disponible.
Ante esta situación, los autores proponen avanzar hacia estándares comunes de reporte energético que permitan comparar instalaciones de forma consistente. Disponer de indicadores homogéneos facilitaría el diseño de sistemas más eficientes, permitiría estimar con mayor precisión la huella de carbono de la acuicultura en tierra y ayudaría a productores, ingenieros y responsables políticos a tomar decisiones mejor fundamentadas.
En un contexto de aumento de los costes energéticos y de creciente presión para reducir las emisiones de carbono, mejorar la eficiencia energética de los sistemas RAS se perfila como uno de los grandes desafíos para el desarrollo sostenible de la acuicultura terrestre.
Referencia del estudio
Shin, J. et al. (2026). Energy use in recirculating aquaculture systems: A systematic review of energy consumption per unit of fish production. Aquaculture.

