PROYECTOS

Proyecto RECOVER plantea un enfoque biotecnológico para valorizar el nitrógeno y fósforo de desecho acuícola

Investigadores del departamento de Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Cádiz buscan valorizar el agua de salida de un RAS de lenguado para producir biomasa algal

La recuperación de los nutrientes resultantes del cultivo de cualquier especie piscícola está en la agenda del sector como una de las prioridades para alinearse a la sostenibilidad y a los principios de economía circular. Varias son las fórmulas que se plantean en este sentido. Algunas pasan por hacer la acuicultura más ecosistémica, como el caso de los cultivos multitróficos o acuapónicos, y otras, ajustadas a la realidad de las plantas de cultivo intensivo en tierra, retiran y reutilizan las cargas de nitrógeno y fósforo del agua dandole una valorización biotecnológica, ya sea con el cultivo de microalgas o invertebrados como los poliquetos.

Bajo este segundo enfoque, investigadores del Departamento de Tecnologías del Medio Ambiente de la Universidad de Cádiz, han puesto en marcha el proyecto RECOVER, cuyo objetivo es la “Recuperación y valorización de nutrientes excedentes de la acuicultura intensiva marina mediante biotecnología de microalgas”.

RECOVER, con una duración 36 meses y un presupuesto de 108 292 euros llevará a cabo sus estudios y análisis con agua de recirculación de una planta comercial de lenguados. En el proyecto, además del departamento de Tecnologías del Medio Ambiente, participa, Algades, una empresa biotecnológica surgida de la Universidad de Cádiz.

Como indicaron los investigadores del proyecto a misPeces, las altas cargas de nutrientes del agua de los sistemas de acuicultura no deben ser vistos como "una amenaza para los ecosistemas" si pensamos en su recuperación antes que lleguen a ellos. Gracias a los sistemas de recirculación en acuicultura (RAS, por sus siglas en inglés), es potencialmente posible reutilizar tanto el agua como los nutrientes y hacer de estas instalaciones inocuas al medioambiente y, de paso, utilizar toda la materia orgánica de desecho para valorizarla y darle un uso industrial.

RECOVER se plantea bajo un enfoque novedoso de cultivo mixotrófico de microalgas y bacterias, lo que hará que se mejore la productividad ya que estarán trabajando día y noche para alcanzar este objetivo.

El proyecto se hará por fases. Primero analizarán en escala laboratorio las características de los nutrientes contenidos en el agua de cultivo. Posteriormente, se abordará la problemática en una escala piloto. La biomasa que resulte en ambas escalas se valorizará para ser usada en la producción de biogás, biofertilizantes, o bioplásticos mediante biotecnologías de extracción “verde”.

Finalmente, Algades hará un análisis tecno-económico de los resultados para analizar la viabilidad de este tipo de valorización.

Un equipo experimentado que ya ha trabajado con este tipo de objetivos

El departamento de Tecnología del Medio Ambiente tiene una amplia experiencia en los procesos de depuración de aguas y ha sido pionero en el análisis de la viabilidad de la desinfección del agua de mar con energía solar.

Esto fue posible gracias a un proyecto anterior, denominado SUNRAS, que les permitió dejar evidencia científica pionera sobre cómo los efluentes de acuicultura de un sistema RAS pueden gestionarse eficientemente y de manera sostenible mediante tecnología de desinfección solar para el cultivo de microalgas.

Como quedó demostrado en el desarrollo del proyecto, se puede llegar a obtener una importante cantidad y calidad de biomasa de una microalga marina de alto interés comercial, Tetraselmis chuii.

Se trata, de la primera vez que que un entorno de producción acuícola comercial se aborda la desinfección solar del agua de cultivo de lenguado y la reutilización de ésta y sus nutrientes para el cultivo de microalgas.

Se trata, como señalan los investigadores, de una tecnología de desinfección económica, capaz de erradicar totalmente cualquier carga bacteriana. Para testarlos, los investigadores usaron bacterias de tipo Vibrio.

La biomasa algal generada se testó posteriormente en la alimentación de lenguado con resultados prometedores. Como se vió a escala experimental, es posible sustituir con un 20% de microalga un 7% de harina de pescado, mejorando el estado inmunológico de los peces. En el proyecto también se hizo una evaluación tecnoeconómica y ambiental con resultados preliminares interesantes.