A diferencia de los mamíferos, los peces dependen en gran medida de la inmunidad innata para defenderse de patógenos, lo que hace que esta sea una de las mejores estrategias que se pueda llevarse en piscicultura en materia sanitaria al tiempo que se reduce la dependencia de antimicrobianos.
Una reciente revisión científica publicada en Aquaculture International ahonda en los elementos clave que permiten a los peces desarrollar su inmunidad innata. Según señalan los investigadores, el papel de la inmunidad innata se encuentra en los receptores tipo gen inducible por ácido retinoico I (RLR), un grupo de sensores del sistema inmunitario innato que permite a los peces detectar infecciones, especialmente virales, y activar la respuesta rápida.
Conocer bien la función de estos receptores abre nuevas vías para el desarrollo de vacunas más eficaces, capaces de estimular de forma más eficiente las respuestas inmunitarias tempranas. En este contexto, los receptores de gen inducible por ácido retinoico podrían utilizarse como dianas para el diseño de adyuvantes que refuercen la eficacia de las vacunas sin incrementar la carga antigénica.
La investigación realizada sobre este tema también apunta al potencial de estos receptores como base para inmunoestimulantes más específicos, orientados a activar rutas concretas de la inmunidad innata. Este enfoque permitiría avanzar hacia estrategias más precisas, frente a los productos de acción generalizada que se utilizan actualmente.
Un hallazgo interesante del estudio es la existencia de variaciones genéticas de estos genes asociadas a diferentes niveles de resistencia frente a enfermedades, lo que refuerza el interés de estos receptores en programas de selección genética, con el objetivo de desarrollar poblaciones de peces más resistentes y reducir las pérdidas sanitarias a largo plazo.
Los investigadores subrayan también la relación entre la activación de estos genes y factores ambientales como la temperatura y el oxígeno disuelto, lo que aporta una base científica adicional para integrar el manejo ambiental como parte de las estrategias de prevención de enfermedades en acuicultura.

