ESTUDIO

Un estudio aporta datos sobre la importancia de los fosfolípidos marinos en la resistencia al frío de las corvinas

Los resultados del estudio abren una nueva línea de investigación sobre la suplementación dietética durante el invierno

Foto: Corvinas juveniles |@misPeces

La corvina (Argyrosomus regius) comparada con las tradicionales dorada y lubina es una especie muy interesante para diversificar la acuicultura española por su rápido crecimiento y capacidad por convertir en proteína de forma más eficaz el alimento. Su mayor tamaño, buena calidad nutricional y morfología la hacen también interesante para el transformado y la venta al público en filetes. Características que animan a darle el sobrenombre del “salmón del Mediterráneo”.

A pesar de todas esas ventajas, se trata de una especie extremadamente sensible a las bajas temperaturas del agua de cultivo durante el invierno y que hacen que se frene el crecimiento. En la peor de las situaciones, cuando éstas temperaturas descienden por debajo de 8ºC, puede acabar en la muerte del pez.

Este problema del invierno, se da tanto en viveros flotantes en el mar como en estanques en tierra, del tipo estero. Para poder compensar los episodios de frío, sobre todo a la hora de cultivarlo en esteros que es donde menor temperatura del agua se puede alcanzar niveles más bajos, investigadores del IFAPA Centro El Toruño, de la Junta de Andalucía, han llevado a cabo un experimento de alimentación en el que han probado cómo, a través de una dieta rica en fosfolípidos marinos, se puede mejorar el rendimiento del crecimiento de juveniles de corvina y su resistencia al frío.

Estos fosfolípidos de origen marino, han sido obtenido principalmente del krill, y fueron incluidos en la dieta experimental para enfrentarla a una dieta control, sin este clase de lípidos.

Los ensayos se llevaron a cabo en las instalaciones del IFAPA Centro El Toruño con ejemplares traídos del criadero comercial de Maresa, en Ayamonte, Huelva. Tras un periodo de aclimatación, un grupo de peces fue alimentado con la dieta control, que cumple con los ingredientes convencionales, y otro grupo con la dieta experimental rica en fosfolípidos. Los peces fueron sometidos a dos desafíos de temperatura. En uno de ellos el agua se mantuvo a 14ºC; mientras que en otro se fue descendiendo progresivamente de los 14ºC hasta alcanzar los 7ºC.

Posteriormente, unos peces fueron sacrificados manteniendo los protocolos de bienestar animal, y se tomaron muestras del cerebro e hígado. Los peces restantes, al no haberse experimentado ningún caso de mortalidad durante el experimento, fueron llevados a un tanque de aclimatación.

Los resultados de este trabajo, señala al respecto Ismael Hachero Cruzado, investigador del IFAPA, son relevantes al demostrar que una dieta rica en fosfolípidos además de mejorar el crecimiento de esta especie en la fase juvenil, “reduce el riesgo de muerte cuando los peces son sometidos a un reto de frío extremo, por debajo de los 8ºC”.

En el estudio, añade Ismael Hachero, se comprobó que las grasas en forma de fosfolípidos incluidos en la dieta mejoran la capacidad de los peces para movilizar los lípidos que se acumulan en el hígado con la bajada de la temperatura, evitando así la acumulación excesiva de grasa en este órgano y sus consecuencias sobre la salud de estos animales.

También se comprobó, añade, que los peces alimentados con una dieta rica en fosfolípidos “mantienen los niveles de Omega-3 del tipo DHA en el cerebro ante la exposición al frío, lo que ayudaría al mantenimiento de las funciones cerebrales”.

A este respecto, Manuel Manchado, otro de los autores del trabajo, ha señalado que estos resultados son “especialmente importantes para la acuicultura de esta especie dada la sensibilidad de la corvina a las bajas temperaturas y que ha provocado que no se pueda cultivar en esteros”. Con estos resultados, añade, se abre una nueva línea de investigación para mejorar la tolerancia al frío de la corvina mediante la suplementación dietética durante el invierno.

Referencia:
Hachero-Cruzado, I.; Manchado, M. Dietary Phospholipids Enhance Growth Performance and Modulate Cold Tolerance in Meagre (Argyrosomus regius) Juveniles. Animals 2021, 11, 2750. https://doi.org/10.3390/ani11092750