INVESTIGACIÓN

Un método que modula la flora bacteriana de los biofiltros en RAS mejora el sabor del salmón

Vancouver (Canadá) 21/12/2021 | Nova Q y BluePlanet desarrollan una solución basada en la modulación del microbioma en RAS para reducir la cantidad de geosmina

Los productores de peces en sistemas de recirculación en acuicultura (RAS, por sus siglas en inglés), principalmente los dedicados al cultivo de salmón Atlántico, y los pocos que todavía hay que producen seriolas, saben que parar el éxito de sus empresas es necesario encontrar un método económico que elimine el sabor mohecino producto de las bacterias de los biofiltros.

Este sabor característico está originado por la geosmina un producto de la actividad bacteriana, principalmente cianobacterias, que se hace perceptible al paladar incluso en pequeñas cantidades. Aunque no es tóxica si interfiere en la percepción de calidad del consumidor, por lo que se trata por todos los medios de eliminarlo antes de la cosecha.

Gracias a que el problema parece estar bien identificado, se han desarrollado métodos para eliminar este sabor extrañ que, aunque efectivos, a día de hoy encarecen el producto final y aumenta la huella ambiental del sistema.

Una luz de esperanza se ha abierto no obstante en el Centro de Excelencia de Acuicultura de Lethbridge College donde los biólogos han desarrollado un coctel de bacterias que usadas en el biofiltro a intervalos regulares permite eliminar estas geosminas.

El producto, denominado RAS Right y desarrollado por Nova Q y BluePlanet garantiza la eliminación de los compuestos que dan el sabor mohecino y también, mantiene las bacterias esenciales nitrificantes para que éstas se mantengan en las cantidades adecuadas para que siempre cumplan con los parámetros de calidad necesarios.

Según los resultados del estudio, en un mes, los niveles de geosmina comenzaron una caída sostenida y después de 115 días se estabilizaron por debajo del límite estándar de la industria de 5 partes por billón, que es la concentración a partir de la cual se obtiene “un sabor aceptable”.

Las pruebas inicialmente se llevaron a cabo a pequeña escala piloto y posteriormente en gran escala en las instalaciones de Kuterra un productor canadiense de salmón Atlántico en tierra.

Los resultados muestran que los problemas de sabor se pueden solucionar eficazmente y de una forma creativa gracias a la gestión activa de la flora bacteriana presente en los sistemas de recirculación.