INDICACIÓN GEOGRÁFICA PROTEGIDA

Un paso más para el reconocimiento de Pescado de Estero de Andalucía como Indicación Geográfica Protegida

Sevilla, 23/01/2026 | La propuesta busca servir de herramienta de promoción del pescado que se produce en los esteros de Cádiz, Huelva y Sevilla

Estero en Barbate

Las doradas y lubinas frescas producidas en los esteros andaluces han dado un nuevo paso en su camino hacia el reconocimiento europeo mediante una Indicación Geográfica Protegida (IGP). La iniciativa, impulsada con el respaldo institucional de la Junta de Andalucía bajo la denominación Pescado de Esteros de Andalucía, ha superado la fase autonómica del procedimiento y ha sido trasladada al Estado para su evaluación por parte de la Comisión Europea.

La decisión, publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, certifica que el expediente cumple los requisitos establecidos por la normativa comunitaria y que el proceso de información pública se ha cerrado sin oposición, lo que permite continuar con la tramitación ante Bruselas.

A diferencia de otros esquemas de calidad centrados en el producto final, esta IGP pone el foco en el modelo de producción. Los esteros andaluces —balsas excavadas en tierra firme, con influencia mareal y bajas densidades de cultivo en antiguas salinas tradicionales— representan una forma de acuicultura extensiva–semiintensiva estrechamente ligada al territorio y a los ciclos naturales del ecosistema.

La propuesta se limita geográficamente a los esteros de las provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla, y busca dar valor añadido a un sistema tradicional de aprovechamiento sostenible que ha quedado, en gran medida, al margen de los modelos intensivos dominantes en la acuicultura mediterránea.

Dorada de Estero de Andalucía

Desde una perspectiva práctica, la futura IGP pretende diferenciar este pescado del estándar de dorada y lubina de cultivo, especialmente en canales como la restauración, los mercados de proximidad y el consumo vinculado al territorio. El sello también busca proteger el uso del término “estero”, evitando su empleo genérico o impreciso en el mercado.

El pliego de condiciones asociado a la solicitud describe características del sistema productivo y del producto final, como la ausencia de bandas de estrés, una musculatura más firme, una distribución homogénea de la grasa y altos niveles de frescura derivados de despesques ajustados a la demanda. Se trata, en todo caso, de atributos vinculados al manejo y al origen, no de una certificación automática de superioridad biológica.

En conjunto, para los productores de pescado de estero, la IGP se perfila como una herramienta de valorización y un argumento comercial, cuyo impacto real dependerá de su gestión posterior y de su capacidad para conectar el modelo productivo con el mercado.

Más información:

Orden de 15 de enero de 2026, por la que se emite decisión favorable en relación
a la solicitud de inscripción de la Indicación Geográfica Protegida Pescado de
Esteros de Andalucía

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