GOBERNANZA

Una consulta a expertos saca a la luz los cinco puntos en los que trabajar para impulsar la producción de algas en Europa

El sector de las algas tiene mucho potencial en la Unión Europea aunque todavía está infra-explotado

Bruselas 16/02/2021 – Las algas y microalgas son todavía uno de los grandes recursos de los océanos para proveernos de alimentos, productos farmacéuticos, materiales, fertilizantes y energía poco explorados y con gran potencial por su baja huella de carbono.

Además, tanto las algas como las microalgas ofrecen la oportunidad de desarrollar productos y servicios innovadores, con capacidad para abordar desafíos sociales como el cambio climático, la degradación ambiental costera y la escasez de alimentos y tierras de cultivo.

Con objeto de establecer las áreas prioritarias para el impulso de la producción de algas en la Unión Europea, la Comisión ha llevado a cabo recientemente una consulta pública en el marco de su hoja de ruta “Bioeconomía azul: hacia un sector de algas en la Unión Europea fuerte y sostenible”. Como resultado de la encuesta, los participantes han identificado como barreras para el crecimiento las falta de un marco legal y político adecuado, tanto a nivel nacional como de la Unión Europea; falta de un mercado desarrollado tanto en la oferta como en la demanda; un entorno empresarial desfavorable por la falta al espacio, la infraestructura y la tecnología marina; barreras sociales producida por la falta de concienciación del consumidor y la aceptación de estos productos por su valor nutricional.

También se han identificado brechas de conocimiento e I+D, por ejemplo, en los sistemas de cultivo, la biorrefinería de la biomasa, procesado en múltiples productos, cuantificación de los servicios ecosistémicos como sumideros de carbono azul, su papel biorremediador de la calidad del agua, o creación y restauración de hábitat, resiliencia costera. Finalmente, se echa en falta una financiación específica para la construcción, por ejemplo, de biorrefinerías innovadoras.

Cada uno de estos factores identificados, como señalan en la consulta pública, contribuyen a la infrautilización de la experiencia en los sectores de la bioeconomía azul y las algas de la Unión Europea a pesar del importante apoyo financiero prestado. Además, como viene ocurriendo con el sector primario, se critica la diferente vara de medir a los productores europeos con los de terceros países, que distorsionan la competencia de la producción local.

Según datos de la Comisión, en Europa hay 376 empresas cultivadoras de algas y alrededor de 4.000 personas que trabajan en la producción de biomasa algal y en sus aplicaciones. La Asociación Europea de Biomasa de Algas (EABA) calcula que el sector factura unos 1.690 millones de euros al año, entre algas y microalgas.

A lo largo de este año la Comisión Europea prevé seguir realizando consultas ciudadanas y partes interesadas como parte para el estudio de la evaluación de impacto, lo que se llevará a cabo en la primera mitad de este año, llevándose a cabo una encuesta sectorial; una mesa de discusión virtual sobre las distintas áreas identificadas como prioritarias; consultas públicas y seminarios técnicos sobre acuicultura.

Al final de este proceso, se espera contar con informes sobre la consulta y el análisis de todas las acciones llevadas a cabo para recabar la información de los expertos y partes interesadas.