INVESTIGACIÓN

Una investigación permite controlar la producción asistida de alevines de mújol

Este avance tecnocientífico abre la posibilidad de intensificar el cultivo de esta especie de gran interés comercial en el Mediterráneo

Investigadores del IRTA San Carlos de la Rápita han descrito un protocolo de reproducción asistida para el mújol (Mugil cephalus) que proporciona “altas fecundidades” de la especie y abre una posibilidad para la producción intensiva y fuera de la temporada de desove natural de la especie.

Gracias a este protocolo, señalan, con 6 a 7 hembras de aproximadamente de 1 kilogramo, un centro de reproducción comercial podría producir un millón de alevines. Esto reduciría, añaden, la necesidad de reproductores y el uso de hormonas; y, la capacidad para desarrollar programas de reproducción y desove fuera de temporada.

Los resultados de la investigación han sido publicados en bioRxiv en forma de preprint. En el trabajo los investigadores describen el proceso, la cantidad de hormonas y el número de dosis hasta inducir la maduración de ovocitos, la ovulación y el desove.

Neil Duncan, investigador del IRTA y autor principal del trabajo, destaca que gracias a este avance se puede controlar la ovogénesis desde la previtelogénesis hasta la finalización de la maduración y desove en tanques fertilizados utilizando exclusivamente rFsh y rLh en teleósteos.

El proceso de maduración fue inducido entre 3 a 4 meses con aplicación semanal de gonadotropinas recombinantes producidas por la empresa biotecnológica Rara Avis S.A.

En total, el 100% de los peces tratados con gonadotropinas recombinantes desovaron con éxito, dando como resultado que más del 60% de los huevos fertilizados llegaron a eclosionar. Teniendo en cuenta que una hembra es capaz de poner más de 1,5 millones de huevos, fácilmente se puede alcanzar una reproducción a escala comercial con pocos ejemplares de peces.

En el proyecto han participado los investigadores Sandra Ramos, estudiante de doctorado que está a punto de presentar su tesis e Ignacio Giménez de la empresa Rara Avis, biotecnológica especializada en acuicultura.

Este trabajo contribuye a mejorar el conocimiento tecnocientífico, romper la brecha reproductiva del mújol y avanzar en la diversificación de la acuicultura mediterránea con especies herbívoras de interés comercial.