TECNOLOGÍA

Una tecnología de bajo coste promete transformar el control de biomasa en acuicultura

Acuicultura de jaulas flotantes en Grecia

La gestión precisa de la biomasa es uno de los grandes retos de la acuicultura moderna, especialmente en explotaciones marinas donde el pesado tradicional sigue siendo costoso, lento e invasivo. Un nuevo desarrollo tecnológico basado en inteligencia artificial y visión estéreo apunta ahora a cambiar este paradigma, al permitir estimar el peso de los peces de forma automática, sin contacto y con un coste muy reducido.

El sistema, diseñado para operar directamente en jaulas offshore, se basa en una cámara de visión estéreo integrada en una carcasa estanca y conectada a un modelo avanzado de aprendizaje profundo. Con un coste de fabricación inferior a los 600 euros y un peso de apenas 1,37 kilogramos, el dispositivo puede desplegarse fácilmente en entornos marinos reales, capturando imágenes y datos de profundidad de los peces mientras nadan libremente, sin necesidad de manipulación ni muestreo físico.

La clave del funcionamiento reside en un modelo de inteligencia artificial capaz de identificar automáticamente puntos anatómicos concretos del pez y combinarlos con información tridimensional procedente de la cámara. A partir de esta reconstrucción en 3D, el sistema calcula la longitud corporal y la convierte en una estimación de peso mediante relaciones biométricas validadas para la especie. A diferencia de enfoques más simples, la tecnología incorpora la curvatura natural del cuerpo del pez, lo que mejora de forma significativa la precisión de los resultados.

Las pruebas realizadas en condiciones reales de mar abierto muestran un rendimiento especialmente sólido. En una evaluación con casi doscientos ejemplares, el sistema logró una precisión cercana al 99 %, con un error porcentual ligeramente superior al 1 % respecto al peso real obtenido mediante métodos manuales. Además, los investigadores constataron que bastan unos nueve minutos de grabación por jaula para obtener estimaciones estables y representativas de la biomasa, lo que abre la puerta a un seguimiento frecuente y escalable a lo largo del ciclo productivo.

Más allá de la exactitud técnica, el impacto potencial de esta tecnología es principalmente operativo y económico. Frente a otros sistemas comerciales de pesaje no invasivo, cuyo coste puede multiplicar por cinco o seis esta cifra, la solución presentada reduce drásticamente la barrera de entrada para pequeñas y medianas granjas acuícolas. Al mismo tiempo, disminuye el estrés sobre los peces, mejora el bienestar animal y facilita una toma de decisiones más ajustada en aspectos clave como la alimentación, la planificación de cosechas y el control del crecimiento.

En un contexto de creciente presión sobre la eficiencia, la sostenibilidad y la trazabilidad en la producción acuícola, este tipo de herramientas de bajo coste y alta precisión refuerzan el papel de la acuicultura de precisión como eje estratégico del sector. La posibilidad de medir biomasa de forma continua, objetiva y sin intervención humana directa podría convertirse, en los próximos años, en un estándar operativo para las explotaciones marinas que apuestan por una gestión basada en datos.

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