NORMATIVA

Ya es de aplicación el reglamento europeo de la acuicultura ecológica

Bruselas 5/01/2022 | El 1 de enero entró en vigor el reglamento 848/2018 de producción ecológica, un año más tarde de lo previsto inicialmente

Después de varios aplazamientos, a partir del 1 de enero entró en vigor el reglamento para la producción ecológica que se aprobó en 2018, y cuya aplicación se ha ido atrasando. Esta normativa busca dar mayor simplificación y reforzar el sistema de control mediante medidas preventivas más estrictas y controles rigurosos a lo largo de toda la cadena de suministro.

Se trata de un documento base que se irá complementando con actos secundarios, algunos de ellos, ya publicados y que afectan al desempeño de la acuicultura ecológica, como el relativo a la alimentación y los tratamientos antiparasitarios de algunas especies de acuicultura.

Por primera vez, los productores en países no pertenecientes a la Unión Europea tienen que cumplir las mismas normas que los locales. Además, se añade a la lista de productos ecológicos.

En lo que respecta a la acuicultura ecológica, el Reglamento busca garantizar a largo plazo la seguridad alimentaria como el crecimiento y el empleo, reduciendo al mismo tiempo la presión sobre las poblaciones de peces salvajes en un contexto de creciente demanda mundial de alimentos de origen acuático.

Desde la Comisión se reconoce que el sector de la acuicultura ecológica es relativamente nuevo si se compara con el de la agricultura ecológica, por lo que espera que crezcan las unidades de producción en este sistema en los próximos años, se generen nuevas experiencias, conocimientos técnicos y avances que deben reflejarse en las normas de producción.

El reglamento reconoce la imposibilidad de los operadores ecológicos en determinadas situaciones de poder aprovisionarse de juveniles ecológicos y por eso abre la puerta a introducir animales silvestres capturados del medio o de cría no ecológica.

Así mismo, y a fin de garantizar la calidad, la trazabilidad, y el cumplimiento de la norma, la Comisión tendrá poderes para adoptar determinados actos con respecto a la alimentación de los animales de la acuicultura y el tratamiento veterinario de estos animales, y las condiciones detalladas para la gestión de las poblaciones reproductoras, la reproducción y la producción de juveniles.

Certificarse en ecológico no sale barato para los pequeños productores, por eso, el reglamento establece la posibilidad de que estos puedan hacerlo a través de un sistema grupal que reduzca los costes de inspección y certificación y la consiguiente carga administrativa.

Europa se ha marcado como objetivo que el 25% de la superficie agrícola sea ecológica en 2030 y que aumente el consumo de estos productos por ser una opción “más saludable” que atiende a las demandas de calidad y bienestar animal.

La filosofía con la que se plantea la producción ecológica es la de contribuir a la protección del medio ambiente y el clima, a la fertilidad a largo plazo del suelo, altos niveles de biodiversidad, un medio ambiente no tóxico y altos estándares de bienestar.

Por eso, como señalan desde la Comisión Europea, se va a trabajar en acciones centradas en reducir la huella climática y ambiental de la producción ecológica; mejorar la biodiversidad genética y los rendimientos con un uso más eficiente de los recursos.

La investigación y la innovación son importantes, y por eso, se destinará, al menos, el 30% del presupuesto en acciones a mejorar el conocimiento en temas relacionados con los rendimientos, la biodiversidad genética y las alternativas a los productos contenciosos.

Puedes informarte directamente en el Reglamento (UE) 2018/848: normas sobre producción ecológica y etiquetado de productos ecológicos

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