DIVULGACIÓN

La acuicultura española está comprometida con la sostenibilidad del planeta

El desarrollo sostenible y el compromiso con la seguridad alimentaria son claves para un planeta más justo y civilizado

Los grandes logros de la humanidad como civilización siempre han venido acompañados de avances significativos en agricultura y ganadería; y es claro y notorio que la domesticación de las especies vegetales y animales fueron fundamentales para la autosuficiencia alimentaria de los pueblos más avanzados.

Esta conquista de la humanidad en la tierra toca ahora hacerla en nuestros océanos, mares, lagos y ríos del mundo. Debemos comprometernos con una provisión sostenible y amigable con el medio ambiente de los alimentos que consumimos, y eso incluye los recursos acuáticos.

Y es que, si bien los recursos siempre han sido limitados, ahora más que nunca esto se hace patente y somos conscientes de ello. Si queremos garantizar el suministro de alimentos para las generaciones futuras tenemos que ser capaces de producir más con menos.

Desde hace unas décadas la acuicultura moderna llegó para convertirse en el relevo de la tierra como proveedora de proteína animal y vegetal. Cultivar vegetales acuáticos o criar peces y mariscos nos hace avanzar, y nos permite, según la extensa evidencia científica, alimentarnos de forma sana y nutritiva.

la acuicultura es la gran solución para seguir evolucionando como sociedad compleja

La mayoría de los gobiernos del mundo, y de las organizaciones que nos representan como civilización, han abrazado la idea de que la acuicultura es la gran solución para seguir evolucionando como sociedad compleja.

El polifacético escritor Richard Rudgley afirmó que la civilización se alcanza “cuando se establece un sistema de vida factible, una relación apropiada entre el ser humano y la naturaleza, de acuerdo con las características de una región determinada”. Lo que viene a reflejar la importancia de ser autosuficientes en la manera de proveernos localmente y sosteniblemente de alimentos. Este concepto moderno enlaza perfectamente con lo que también dijo en 1973 Jacques Cousteau: “tenemos que dejar de ser cazadores en el mar para pasar a ser agricultores y ganaderos. Porque eso es la civilización”.

Por eso, la acuicultura es sostenible en la medida que se desarrolle en armonía con la naturaleza y se aplique para el bienestar de la sociedad y del medio ambiente. Esta debe ser la tarea máxima que se marque el sector de la acuicultura en cooperación con el resto de poderes públicos: hacer esta actividad cada vez más sostenible dentro de la Agenda 2030.

Primera Memoria de Sostenibilidad de la Acuicultura de España

La Asociación Empresarial de Acuicultura de España (APROMAR) ha tomado el testigo y ha lanzado públicamente la primera Memoria de Sostenibilidad de Acuicultura de España. Un documento en el que se han implicado de forma técnica y rigurosa las empresas que forman parte de esta Asociación, y que pretende que los consumidores adquieran hábitos de vida saludables de manera informada y escojan los productos de acuicultura españoles por su calidad, pero también por su sostenibilidad medioambiental, social y económica.

La Memoria busca disipar y ampliar el conocimiento sobre la acuicultura como actividad y sus productos. Por eso, responde a cuestiones que en algún momento los consumidores se pueden llegar a plantear ¿De qué se alimentan los peces de acuicultura? ¿Es cierto que si elijo especies de acuicultura estoy eligiendo sostenibilidad? ¿Cuántas especies de acuicultura se producen en España? ¿Cuántas familias viven de este sector en nuestro país? Y así, en un largo etcétera.

El documento es una estrategia de sostenibilidad y un canal de información del sector con la ciudadanía. Muestra el compromiso del sector con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Busca cumplir con la necesaria función pedagógica hacia los consumidores que, en su mayoría, o son poco conocedores de la actividad y sus productos, o son prejuiciosos sobre el impacto de cultivar peces y mariscos.

Para la elaboración del documento de 69 páginas, APROMAR parte de los datos de producción de 2019. Como aclaran, "es un documento vivo que se actualizará cada dos años como muestra de transparencia, y para medir el desempeño de las empresas del sector en su compromiso por seguir avanzando en el plano medioambiental, social y de producto".

La acuicultura española como modelo productivo del que estar orgullosos

Por el número de especies que se cultivan en España y los modelos de cultivo que se emplean, se considera que nuestra acuicultura es una de las más diversificadas y sofisticadas del mundo, y esto es algo de lo que podemos estar orgullosos.

A la dorada, lubina, rodaballo, lenguado, corvina, esturión, trucha arcoíris, así como las microalgas, cuyos datos de producción se recogen en la Memoria, hay que sumarles otras que también son señaladas como el atún rojo, la seriola o la tenca. También están los moluscos bivalvos, las algas, crustáceos como el langostino o el camarón.

La reproducción y cría se realiza en instalaciones altamente tecnificadas bajo techo que permiten asegurar la obtención de un gran número de huevos embrionados y el mayor éxito en la supervivencia de las larvas. Más tarde, cuando los peces alcanzan entre 5 a 10 gramos, según la especie, un periodo de tiempo que puede alcanzarse en unos 6 meses, son transferidas a granjas de engorde específicamente diseñadas para cubrir las necesidades biológicas de cada especie donde pasan entre 12 hasta 36 meses.

En esta fase nos encontramos desde granjas en mar abierto, instalaciones en la costa próximas al mar, en salinas transformadas a las que se llaman esteros, o en estanques pegados a los ríos.

La acuicultura como fuente de alimentos y sostenibilidad

Basar el futuro de la nutrición del planeta en los recursos terrestres es insostenible con una población en continuo crecimiento y con los actuales hábitos de consumo, tal como demuestran muchos estudios. Las necesidades nutricionales del planeta obligan a ocupar tierras que antes eran silvestres para destinarlas al cultivo de especies vegetales o la cría de animales, con el consiguiente consumo de agua dulce, siempre escasa. Este tipo de producción, además, es responsable de casi un tercio de las emisiones de gases invernadero, lo cual se relaciona directamente con el cambio climático.

La solución pasa por utilizar una pequeña porción de los océanos, mares y ríos, de manera respetuosa y sostenible. Las Naciones Unidas ha trazado 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) que de cumplirse permitirán alcanzar 2030 con la erradicación de la pobreza y el hambre.

Por eso, la acuicultura española, es su Memoria, ha mostrado su compromiso por trabajar principalmente en los siguientes ODS:

  • ODS 1. Fin de la Pobreza
  • ODS 2. Hambre Cero
  • ODS 3. Salud y Bienestar
  • ODS 5. Igualdad de Género
  • ODS 6. Agua Limpia y Saneamiento
  • ODS 8. Trabajo Decente y Crecimiento Económico
  • ODS 12. Producción y Consumo Responsable
  • ODS 13. Acción por el Clima
  • ODS 14. Vida Submarina
  • ODS 17. Alianza para Lograr los Objetivos

Un sector comprometido con la sociedad, los peces y el medio ambiente

El sector de la acuicultura siempre ha estado al servicio de la sociedad, esmerando el cuidado de los peces y el medio ambiente y, para dejarlo claro, muestra a través de la Memoria que su compromiso pasa por seguir implantando nuevos modelos productivos que reduzcan el impacto ambiental, o el desarrollo de alimentos para los peces y mariscos que sean cada vez más independientes de pesquerías.

También buscará mejorar el bienestar animal en las granjas y los trabajadores, aplicando planes de bioseguridad y minimizando el empleo de productos medicamentosos.

La seguridad alimentaria por encima de todo. Para ello, continuará asegurando que los productos que se comercializan son saludables, nutritivos y de calidad.

El sector promoverá medidas que apoyen la estabilidad y el crecimiento económico sostenible, el fomento de la economía circular en todos los procesos acuícolas, adaptándose al cambio climático.

Las Naciones Unidas se ha marcado 2030 como el año en el que se ponga fin a la pobreza y el hambre en el mundo, y seamos iguales independientemente del género, garantizando una protección duradera del planeta y sus recursos naturales, y para ello, cuenta con la acuicultura como aliada fundamental,

¿Y tú, te sumas al cambio de paradigma?

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