EMPRESAS

Marinasol: la "única empresa del mundo" con dos sistemas de éxito en el cultivo de langostinos

La compañía acuícola entra en el top-10 de las exportadoras peruanas de recursos hidrobiológicos, en un sector dominado por las gigantes de la harina y aceite de pescado

Por primera vez, una empresa acuícola se sitúa entre las 10 mayores exportadoras de recursos acuáticos en Perú. Se trata de Marinasol, una compañía que poco a poco se está convirtiendo en un importante actor en la producción de langostinos (Litopenaeus vannamei) en Sudamérica, gracias a la aplicación desde 2018 de un revolucionario sistema de intensificación productivo que viene implementando de manera progresiva.

De esta forma, se están asegurando no sólo su futuro crecimiento, también que la empresa entre en la nueva economía, más responsable, primando la eficiencia y el aprovechamiento de los recursos, frente a la extensividad.

Como parte de la estrategia empresarial destaca la integración vertical, controlando desde la fase de criadero o de laboratorio larvario, hasta la comercialización. Parte de esta estrategia pasa por mantener también la proximidad en toda de la cadena de valor del producto, con instalaciones de congelación a hora y media de las granjas, lo que les permite mantener en todo momento una logística óptima para asegurar la calidad de un producto conocido y apreciado en Asia, Europa y América.

Marinasol es el caso de éxito en acuicultura del grupo familiar Dyer Coriat su accionista principal desde que, en 2007, asumiera el rumbo de la compañía. Los Dyer Coriat están acostumbrados a cosechar este tipo de éxitos en el ámbito agroalimentario a través de Camposol, empresas exportadoras de primer nivel.

Las granjas acuícolas de Marinasol cuentan con una ubicación estratégica en la provincia de Tumbes, en el extremo noroeste del Perú, haciendo frontera con Ecuador. Esta posición privilegiada les permite aprovechar las espléndidas condiciones climáticas y de temperatura que proporciona el Golfo de Guayaquil, ideal para el cultivo del langostino.

Las cifras hablan por sí solas, con ventas en volumen de 17 000 toneladas de langostinos en 2021 y 106 millones de dólares en valor, con un crecimiento anual estimado de 23%. Este año 2022 esperan convertirlas en 22 000 toneladas y 144 millones de dólares.

Es el único proyecto del mundo que maneja dos sistemas de cultivos: el semiintensivo, modelo de éxito Ecuador; y el intensivo, el de Asia

Roberto Ferrón Cosme, CEO MarinasolEn 2020, un nuevo equipo gerencial con más de 25 años de experiencia en la industria acuícola, de la mano de Roberto Ferrón como consejero delegado, tomó el rumbo de la intensificación y la reducción de costes. Es “el único proyecto del mundo”, señala Ferrón, que maneja dos sistemas de cultivos: el semiintensivo, con densidades de 20 individuos por metro cuadrado, como el que se practica en Ecuador, país de éxito global en el cultivo de langostinos; y el intensivo, con densidades de 300 individuos por metro cuadrado, y que representa el modelo de éxito en Asia.

Este último modelo intensivo, añade el CEO de Marinasol, es el que está “marcando el crecimiento” con una productividad al año de 150 toneladas por hectárea.

La compañía ha desarrollado su propio sistema intensivo de producción, que le permite obtener langostinos de 28 gramos en 105 días, con una productividad de 42 toneladas por hectárea en cada ciclo.

Tenemos en operación, señala Ferrón, 135 hectáreas, lo que nos genera en volumen 20 000 toneladas de langostinos al año. El objetivo a medio plazo es seguir creciendo y reconvirtiendo el extensivo en intensivo hasta alcanzar exportaciones por valor de 250 millones de dólares.

El éxito de una empresa acuícola en un país pesquero

Según el último informe de la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (COMEXPERU) en 2021 las exportaciones de Marinasol se situaron en 103,23 millones de dólares, un incremento de 36,1% más respecto al año anterior. En volumen se convirtieron en 17 465 toneladas, 18,4% más que el año anterior.

Estar en el top-10 de las principales empresas pesqueras del país, y la segundad en recursos para consumo humano directo. Tiene un mérito doble si tenemos en cuenta que Perú es una potencia pesquera que destaca, especialmente, por ser el principal productor mundial de harina y aceite de pescado.

Dentro de los principales productos de consumo humano directo, los langostinos congelados representan el 17,2% del valor total, por detrás de la pota congelada, que representa el 40,3%.

A nivel local, su presencia es clave para la economía de la provincia de Tumbes, ya que sus 1 200 hectáreas de críanza de langostinos da empleo miles de trabajadores de manera directa.