NUEVOS INGREDIENTES

Spirulina en la alimentación de dorada: aportes reales y límites funcionales

Global, 12/01/2025 | Futuras investigaciones deberán acotar claramente su funcionalidad, seguridad, rentabilidad y condiciones de uso óptimas

Spirulina en polvo

Durante años, Arthrospira platensis, conocida popularmente como spirulina, ha sido una de las microalgas más estudiadas como ingrediente alternativo en acuicultura. Su alto contenido proteico, la presencia de compuestos bioactivos y su narrativa asociada a la sostenibilidad la han posicionado como una opción atractiva, especialmente en la formulación de dietas para especies de alto valor como la dorada (Sparus aurata).

Sin embargo, tras múltiples ensayos experimentales, publicaciones científicas y formulaciones piloto, el debate ya no gira en torno a si Arthrospira “funciona” o no. La pregunta relevante hoy es cómo, cuándo y con qué objetivos puede aportar valor real en sistemas productivos cada vez más ajustados técnica y económicamente.

En el caso específico de la dorada, los estudios más recientes coinciden en que Arthrospira puede utilizarse como sustituto parcial de la harina de pescado sin comprometer el rendimiento productivo, siempre que se respeten ciertos parámetros clave.

Además del contenido proteico, se ha observado que la spirulina puede ejercer efectos funcionales en el tracto digestivo de los peces. Su incorporación en el pienso, incluso a dosis moderadas, modula la microbiota intestinal, reduciendo la presencia de bacterias potencialmente indeseables y favoreciendo géneros asociados a funciones digestivas beneficiosas.

También se han reportado efectos positivos sobre parámetros como la pigmentación, la respuesta inmunitaria o la resistencia al estrés oxidativo, aunque estos efectos no son universales ni garantizados.

En dorada, los mejores resultados se han obtenido al incluir spirulina en porcentajes bajos (1–5%) y en una forma procesada, como deshidratada o hidrolizada enzimáticamente. Este tipo de tratamiento mejora su digestibilidad y minimiza posibles efectos negativos sobre la diversidad microbiana.

A pesar de sus múltiples virtudes, la evidencia acumulada muestra que los beneficios de la spirulina no son automáticos ni aplicables a cualquier contexto. Su efecto depende de variables como la forma de presentación, la dosis, el momento del ciclo productivo y el objetivo concreto de inclusión.

Usos por encima del 5%, especialmente en forma cruda, pueden tener efectos neutros o incluso adversos. Además, los cambios observados en la microbiota intestinal no implican necesariamente una mejora sanitaria o inmunológica, y no hay evidencia concluyente de beneficios a largo plazo en condiciones comerciales.

Un ingrediente caro, per con potencial estratégico cuando se usa con precisión

Desde el punto de vista económico, la spirulina es un ingrediente caro si se compara con fuentes proteicas convencionales como la harina de pescado, la soja concentrada o las harinas vegetales tratadas. Su precio por tonelada puede ser entre 5 y 10 veces superior, dependiendo del tipo de procesamiento y origen.

Esto significa que su uso como ingrediente proteico base no resulta rentable en piensos estándar de dorada. No obstante, la inclusión estratégica de spirulina puede estar justificada en contextos concretos, especialmente cuando se utiliza como ingrediente funcional en fases críticas del cultivo, como el arranque o durante una transición dietética. También puede aportar valor en dietas de alto valor añadido, como aquellas orientadas a líneas premium, ecológicas o funcionales. Además, su papel como facilitador en la reducción de ingredientes marinos, sin comprometer el rendimiento productivo, refuerza su interés en formulaciones que buscan mayor sostenibilidad sin pérdida de eficiencia.

La rentabilidad, por tanto, no proviene del aumento directo del crecimiento, sino de evitar pérdidas o complicaciones en fases sensibles del cultivo. Si su uso está vinculado a un beneficio técnico (mejor digestión, maduración intestinal, estabilidad de la microbiota) y no se exceden las dosis recomendadas, puede tener un rol estratégico.

El verdadero valor de la spirulina, por tanto, no está en lo que promete, sino en lo que permite: es un ingrediente estable, funcional y de bajo riesgo, útil como apoyo en fases críticas. Más que como potenciador directo del crecimiento, su utilidad está en facilitar transiciones nutricionales o mejorar la estabilidad intestinal sin consecuencias negativas.

Ya para concluir conviene recordar, no obstante, que Arthrospira no es un probiótico, no sustituye estrategias sanitarias ni de manejo, y no garantiza mejoras productivas por sí sola. Su inclusión debe ser moderada, estratégicamente justificada y ajustada a las condiciones reales de producción.

La investigación futura con Arthrospira no debe centrarse solo en confirmar sus efectos, sino en acotar claramente su funcionalidad, seguridad, rentabilidad y condiciones de uso óptimas. Esto permitirá pasar del enfoque exploratorio al uso verdaderamente estratégico en la nutrición de dorada.

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