John Stephanis extiende la mano a Nireus para cerrar una fusión tecnocrática
J. Stephanis / misPeces
Grecia 15/11/2013 – Las industria griega está debatiendo seriamente cómo afrontar su futuro acuciada por los problemas de liquidez y deuda con los bancos que atraviesa el sector y al que se le suma la amenaza del crecimiento de la producción turca y la ocupación de sus mercados tradicionales.
Una solución pasa por la concentración del sector en este país. Una circunstancia pedida por los bancos y que está costando que se consolide debido a los recientes problemas de bancarrota de Dias Aquaculture y la falta de interés de parte de Kahka Bendukidze por actualizar la oferta.
Apremiado por dar una solución a este galimatías, el CEO de Selonda, John Stephanis lanzó un llamamiento “agónico” al presidente de Nireus para acercar posturas en las negociaciones que ya llevan meses encima de la mesa. Según indicó Stephanis esta hipotética fusión no tendría que ser aprobada por la Unión Europea al no superar los 500 millones de euros establecidos por la legislación comunitaria.
Stephanis indicó al respecto que, “nos enfrentamos a una cuestión de concentración tecnocrática, sin dogmatismos ni controversias. Creemos que nuestra iniciativa será bien recibida por todas las partes interesadas (empresas, bancos y el Gobierno)”.
John Stephanis considera que para que se pueda garantizar la sostenibilidad de la actividad en el país, se requieren al menos cuatro reformas estructurales. La primera pasa por la concentración de entre el 80 y 85 por ciento de la producción. Esto permitirá sinergias y economía de escala.
La segunda reforma pasaría por la reestructuración de los préstamos bancarios. En este punto, Stephanis indicó que los bancos deben capitalizar los créditos para construir una relación sostenible y alargar la deuda restante a bajas tasas de interés.
La tercera reforma tiene que ver con la creación de una organización de productores que agrupe, al menos, al 50 por ciento del sector, para beneficiarse de la reforma que será aprobada en el Parlamento antes que finalice el año. Esta organización deberá ser capaz de suavizar los desequilibrios de oferta y demanda y, de este modo, reducir la volatilidad de los precios. Un problema que lleva padeciendo la industria desde hace 12 años.
La cuarta reforma debe ser la elaboración y aprobación de una ley marco para la acuicultura, de manera que simplifique los procedimientos administrativos y la creación de grupos de trabajo por parte del Ministerio de Desarrollo Rural que se encargará de reorganizar parte del ministerio y sincronización con los otros Ministerios que mantienen competencias en acuicultura.

