Santander 3/08/2016 – La empresa Naturix ha dado un paso adelante en su intención de hacerse con el criadero de Tinamenor SL en Pesués, Cantabria, y ha presentado una oferta vinculante en el juzgado que lleva el proceso concursal de liquidación.
Según informó al respecto el responsable del Sector Agroalimentario de CCOO Industria, Jesús Villar, este paso pone “cimientos sólidos” al proyecto de reconducir la situación del criadero y abre “mayor esperanza” a la empresa que podría iniciar su actividad en un “plazo breve”, aunque advirtió que existen “condiciones que cumplir”, esencialmente las relacionadas con la licencia para la ocupación del espacio marítimo terrestre y los aspectos relacionados con la sentencia de la concesión, anulada tras un recurso de la asociación ecologista Arca, a la que se quiere implicar y con quien se pretende llegar a un acuerdo.
Para ganarse el apoyo de Ecologistas en Acción y Grupo Arca el sindicalista ha destacado la “transparencia informativa” con este colectivo, la Administración central y las autonómicas y local para que “en unos poquitos meses” el proyecto sea viable.
Según ha trascendido a través del representante sindical, las partes de la negociación abogan por establecer un periodo “muy amplio” que permita la rentabilidad de la empresa, siendo “irrenunciable” la Inidicación Geográfica Protegida (IGP) para la lubina, la dorada y la almeja del criadero cántabro; para que, en un principio, estas materias primas puedan ser trasladables a zonas de marinas y a producciones ecológicas.
Exigencias expuestas por CCOO a la empresa y al Gobierno de Cantabria, ya que para este sindicato es la mejor manera de vincular una empresa a un territorio y evitar deslocalizaciones.
El sindicato también pretende que el proyecto se vincule con los profesionales, dado que la empresa trabaja con cinco universidades y con un proceso dual de formación en la que participa CCOO.
Con todos estos requisitos, Jesús Villa destaca la importancia de que Costas haga un informe “que no estrangule el proyecto” de la empresa, cuya nueva licencia “seguramente tendrá dos fases” y un periodo de prueba “muy importante” para los grupos ecologistas y las partes “para ver si la empresa cumple el proyecto”.

