Reino Unido 23/02/2015 – De las cáscaras de los langostinos se conocen muchas propiedades a las que se les está buscando numerosas aplicaciones. La más curiosa hasta ahora puede ser la aplicación para la construcción de células solares de cáscaras de langostinos.
Un equipo de investigadores de la Universidad Queen Mary en Londres ha aislado la quitina y quitosano contenida en las cáscaras de los langostinos y las han empleado como sustituto del rutenio, un elemento similar al platino de mayor coste y que se emplea para la fabricación estándar de placas solares.
En la fabricación los investigadores realizaron un proceso conocido como carbonización hidrotermal para crear nanopartículas de Puntos Cuánticos Coloidales (CQD, siglas en inglés) con los que después se revisten los nanórods de óxido de zinc.
Se trataría por tanto una materia prima de bajo coste, disponible y sostenible que permitiría avanzar en la fabricación de placas solares de tercera generación.
Este grupo de investigación también está trabajando en el empleo de biomasa de macrolagas para la fabricación de supercondensadores para ser usados en el almacenamiento de energía eléctrica en aparatos electrónicos convencionales, desfibriladores y para recuperar energía en vehículos.

