Guayaquil (Ecuador) 07/11/2013 – La industria de langostinos está pasando uno de sus mejores momentos gracias a un sector consolidado que está viendo aumentar su producción y que ya ocupa el 15 por ciento del mercado. A esto acompaña la debacle que la competencia asiática a causa del Síndrome de Mortalidad Temprana (EMS).
La industria en el país ya tiene un valor de enero a agosto de 876,4 millones de dólares y es el tercer rubro en importancia después del plátano y las exportaciones pesqueras, incluido el procesado.
Después de la caída espectacular de la producción en 2000 debido a la enfermedad de la mancha blanca hasta las 63.000 toneladas métricas. La industria a lo largo de estos años se ha ido consolidando gracias a una mejora de la competitividad y un esfuerzo investigador y, para este año, esperan una producción cercana a las 250.000 toneladas métricas de producción de langostinos.
La genética y la nutrición son los puntos fuertes de su investigación, que se reconoce por el número y calidad de las ponencias del XV Congreso Ecuatoriano de Acuacultura & Aquaexpo, celebrada la pasada semana en Guayaquil.
Según resalta José Antonio Camposano presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura, el país ha sido pionero en el empleo de probióticos, lo que les ha permitido mantener desde hace 9 años la prohibición de usar antibióticos en la producción.
Por su parte, para el engorde “no se usan larvas salvajes en Ecuador. La tecnología solamente en los laboratorios es altísima y la selección genética de las familias es cada vez más exigente. Hay una evolución”, señaló Camposano en El Expreso.

