La negociación por el concurso de acreedores encalla. Podría haber un Plan B que pasaría por liquidar
Santiago de Chile 21/03/2014 – Pescanova está dispuesta a luchar por Acuinova Chile hasta el final. Así parece desprenderse de la ofensiva legal emprendida por la multinacional con sede en Vigo para detener el proceso de quiebra de su filial chilena, a cargo del síndico Mariclara González.
Según publicó esta semana el Faro de Vigo, uno de los abogados de Pescanova en Chile, Nelson Contador, ha interpuesto un recurso de reposición contra la quiebra de Acuinova en el 4º Juzgado Civil de Santiago de Chile.
El abogado acusa al síndico de Pesca Chile, Herman Chadwick, de controlar “de facto” no sólo la compañía pesquera, sino también Acuinova. En el documento se hace ver que Chadwick ha planteado “en forma permanente” a los acreedores “que debe procederse a la mayor premura a la venta de los activos de esta sociedad, dentro de los cuales se encuentran la propiedad mayoritaria de Acuinova”.
Pescanova acusa la “celeridad injustificada impuesta al proceso de venta” y agregan que a raíz de eso el precio que se obtendría por los activos sería inferior.
En el recurso judicial, los abogados de Pescanova recuerdan que esta empresa había ofrecido 40 millones de dólares para el pago de los créditos próximos a vencer de Acuinova, así como para permitir su continuidad de giro, y acusan que esta propuesta “fue inexplicablemente rechazada por el síndico”. “Curiosamente -añade-, estos acreedores y el síndico no plantearon solución alternativa alguna”.
Pescanova ha insinuado que, con esta maniobra, se busca favorecer a “un grupo determinado de acreedores, entre los cuales estaría BCI”. También pusieron en duda la cercanía entre los síndicos de Acuinova y de Pesca Chile.
Mientras, en España, no parece haberse puesto punto y final al proceso de negociación entre la banca y la propuesta industrial presentada por Damm y Luxempart.
Las entidades financieras acreedoras ven insuficiente la mejora de la propuesta de convenio entregada al juez y amenazan con liquidar Pescanova a final de este mes.
La banca acusa a Damm y Luxempart de “engañarles con un plan distinto del pactado”, ya que las concesiones a los acreedores pasarían por hacerse con el 70 por ciento de Nueva Pescanova, algo que no agrada a las entidades financieras.
El “plan B” del G7 bancario formado por Sabadell, Novagalicia, Popular, CaixaBank, Bankia, BBVA y UBI Banca pasaría por dejar que se liquide Pescanova y comprar sus unidades productivas en la subasta de activos y refundar una Nueva Pescanova junto a otro socio industrial distinto de Damm, y que según las fuentes, existe y habría confirmado su interés.
Damm por su parte advierte que, esta alternativa es conocida como “convenio de asunción”, es inviable por motivos fiscales y por las futuras demandas judiciales de accionistas minoritarios que afrontaría el grupo.

