Santiago de Chile 15/11/2013 – Los productores chilenos de salmón vienen advirtiendo en los últimos meses que los cambios normativos han supuesto un sobrecoste de entre 0,5 a 1 dólar respecto a sus competidores noruegos, lo que les pone en desventaja. La caída de los márgenes han provocado también que algunas empresas entre en números rojos a pesar que los precios internacionales del salmón están altos.
No obstante, el tema sanitario la principal preocupación de la industria después de lo ocurrido con el virus ISA en años precedentes. Para minorar los costes de los productores las autoridades del país ya han confirmado estar evaluando reformular la norma. A pesar de ello advierten que este tema debe ser un compromiso público privado.
El control sanitario pasa también por una contención de la producción, según explicaba recientemente en el diario financiero Pulso, Alberto Romero, director de Blumar, el tercer mayor productor de salmón de Chile.
A juicio de Romero la planificación por barrios hace que la producción deba entrar y salir en una misma época y esto provoca cosechar el salmón antes de que tenga el peso total de 4,5 kg estimado. Esto sucede, explica, porque han tenido que suportar una serie de medidas profilácticas contra el cáligus y vacunas que interfieren en el crecimiento natural óptimo del pez.
El cambio de medidas, añade el ejecutivo de Blumar son decisiones gubernamentales que, ante la proximidad de las elecciones deberán esperar a si se produce cambio de Gobierno.

