Alimentador de precisión de Innovaqua
La fuerte evolución de las tecnologías y sus aplicaciones en acuicultura permitirán una paulatina aplicación de la Industria 4.0 durante 2018, impulsada entre otros factores a la mayor disponibilidad de financiación de los fondos europeos de desarrollo.
Ante la necesidad de buscar la rentabilidad a partir de mayores volúmenes de producción serán esenciales aquellos modelos basados en herramientas tecnológicas de monitorización y de control de los procesos de producción.
Aunque existe una amplia variedad de mejoras tecnológicas, no todas se adaptarán a la misma velocidad o tendrán un grado de desarrollo paralelo. En el sector de la acuicultura prevalecerán aquellas que permitan pasar de modelos basados en la experiencia a aquellos predictivos.
La generación de datos dará paso a modelos de inteligencia artificial en los que las máquinas harán decisiones y actuarán por si solas ante los acontecimientos.
En este contexto se hacen también importante aquellos proyectos colaborativos encaminados a testar cuales serán las mejores herramientas de futuro, así como aquellos que validen las tecnologías disponibles comercialmente desde un punto de vista de la eficiencia y de los requisitos formales o legales.
La investigación es una pieza cada vez más importante del desarrollo de las nuevas tecnologías y esta se hará en ambas direcciones, desde los centros de investigación a las empresas y viceversa. Cada fase de desarrollo de la acuicultura tiene sus propios desafíos, de ahí que se requiera de una buena cantidad de investigación básica en la que se comprendan bien los mecanismos biológicos en los peces, y estas fases deberán ser abordados de manera individual.
En 2018 deberemos tener en cuenta, por tanto por ser aquellas herramientas que mayor capacidad de implantación van a tener a todas aquellas relacionadas con la generación de información y con la inteligencia artificial en la que los sistemas de gestión tengan capacidad de aprender y se adapten de manera autónoma a las producciones.
La hiperconectividad entre objetos electrónicos para optimizar la producción y anticiparse a los acontecimientos y aquellas herramientas que primen la eficiencia energética y la sostenibilidad medioambiental.

