El Puerto de Santa María 16/09/2013 - El mundo de las microalgas ofrece posibilidades muy interesantes para la obtención de ingredientes y compuestos bioactivos, que una vez testados pueden destinarse a multitud de aplicaciones, entre otras, a la industria cosmética.
Para profundizar más en este campo, expertos del proyecto europeo Algaecom se han reunido en El Puerto de Santa María para poner en valor los avances desarrollados hasta el momento y realizar propuestas de investigación para los próximos años.
Según explica el coordinador de Algaecom, Emmanouil Flemetakis, el proyecto a dado lugar en estos dos primeros años, la posibilidad de investigar con los compuestos bioactivos de las microalgas para su uso en cosmecéutica.
Para ello, ha sido importante la participación de la empresa española Fitoplancton Marino, especializada en la producción de microalgas. Según explica su gerente general, Carlos Unamunzaga, una vez identificados, el papel de Fitoplancton Marino ahora es el de producir estos metabolitos secundarios en diferentes especies de microalgas, para posteriormente ponerlas en disposición de la Universidad Agronómica de Atenas, que estudiarán la actividad de estos metabolitos a través de estudios clínicos “in vitro”.
En esta fase del proyecto va a colaborar desde el CNRS de Grenoble, en Francia, expertos en polisacáridos y enzimas. Entonces será el momento de la participación de la empresa griega de cosméticos naturales, APIVITA, que formulará las cremas o cosmacéuticos con los principios activos que se obtengan de las microalgas.
En esta fase del proyecto, de cuatro años de duración, los estudios llevados a cabo por Fitoplancton Marino han permitido identificar en varias especies de microalgas metabolitos con alta capacidad antioxidante, en concentraciones hasta siete veces superior a los encontrados en otras fuentes naturales terrestres.
Ahora y una vez desarrolladas las herramientas analíticas, y después de exhaustivos estudios de metabolómica en varias especies de microalgas, lo siguiente será continuar con los ensayos clínicos para evaluar la actividad biológica de estos compuestos; para, finalmente, poner en valor las bases biotecnológicas que permitan desarrollar varios ingredientes activos de interés para la industria cosmecéutica.

