Bruselas 30/04/2013 – La comisaria de Pesca de la Comisión Europea, María Damanaki ha destacado hoy la necesidad de eliminar los obstáculos en Europa para el desarrollo de la acuicultura como arma para actuar contra la sobrepesca.
En concreto, ha pedido a los Estados Miembros mayores esfuerzos para eliminar los obstáculos que frenan su desarrollo. Entre las medidas se encuentra la reducción de las trabas administrativas, un mejor fomento de las inversiones y cooperación.
Damanaki destacó como en Europa se importa el 65 por ciento del pescado que se consume de terceros países. Además la comisaria defendió la actividad en Europa, ya que según indicó, aplica “las normas medioambientales más estrictas del mundo".
Una de las claves de la propuesta de Bruselas es reducir la excesiva carga burocrática que "desanima" a los inversores, porque en la actualidad el proceso para obtener una autorización para una nueva explotación "puede llevar hasta tres años", se ha quejado la comisaria ante la prensa.
También aboga por una mayor colaboración entre los interesados y por aplicar un "enfoque integrado para la gestión del territorio", que facilite a los productores acceder a las zonas costeras y otras adecuadas para la producción, pero minimizando su impacto en el entorno. "En la actualidad, no tenemos espacio suficiente", ha advertido Damanaki.
Otra idea del Ejecutivo comunitario es revisar el etiquetado de los productos pesqueros para mejorar la información al consumidor y reforzar la imagen de la acuicultura europea, para hacerla más competitiva y subrayar su "alta calidad".
La Unión Europea consume cada año 13,2 millones de toneladas de pescado, pero el 65 % de ese pescado procede de la pesca de terceros países ya que el mercado comunitario solo recibe de su propia flota el 25 % y de su acuicultura, el 10 %.
La comisaria ha lamentado que la acuicultura europea se haya estancado en los últimos años pese a ser un sector en crecimiento en otras partes del mundo y pese a que la UE dependa principalmente de la producción extracomunitaria.
Por ello, Damanaki plantea una serie de medidas a los Estados miembros que no serán de carácter obligatorio, sino voluntario, para que la industria europea se desarrolle y sea "económicamente viable", al tiempo que estimula la creación de empleo en el sector pesquero.

