Stanislaus Sonnenholzner /CENAIM
Quito (Ecuador) 14/10/2016 – La reforma del Reglamento General de la Ley de Pesca y Desarrollo Pesquero de Ecuador suaviza los requisitos necesarios para poder criar especies acuáticas en zonas próximas a la costa.
Además se aligera la carga burocrática reduciéndose los 17 requisitos que debe cumplir una concesión de maricultura a 7 requisitos. De otra parte, los proyectos cuya extensión sea inferior a la 25 hectárea no necesitarán ingresar un estudio técnico – económico.
Una medida que podrá agilizar y mejorar las condiciones para que se desarrolle la industria de la maricultura en mar abierto ya que, hasta ahora, la posibilidad de instalar jaulas en mar abierto solo era posible a 8 millas de la costa ya que esa franja había sido reservada exclusivamente para la pesca costera, lo que hacía inviable cualquier proyecto de estas característica, y por tanto, impedía el desarrollo de la industria dedicada al cultivo de peces pelágicos.
A pesar que no se hacía mención explícita a la limitación de 8 millas en las normativas acuícolas, es un hecho que la primera concesión que se otorgó en el país se dio en una zona más allá de las 8 millas.
Según explicó durante su intervención en la XIX edición del Foro de los Recursos Marinos y de la Acuicultura de las Ría Gallegas (ForoACUI) el director del Centro Nacional de Acuacultura e Investigaciones Marinas (CENAIM), Stanislaus Sonnenholzner, instituciones como la suya están apoyando proyectos de maricultura en mar abierto, a través de pruebas conducentes a determinar las características técnicas óptimas de las jaulas de cultivo y condiciones de cultivo de diversas especies; además con el fin de brindar herramientas que faciliten el incentivo de la maricultura en el país, se está elaborando la zonación en la franja marina costera de la actividad acuícola en todo el país.
Como explicó Sonnenholzner hasta ahora hay una sola empresa, Oceanfarm, la que realiza el cultivo de cobia en jaulas a escala comercial. Esta empresa inició sus operaciones en 2007 introduciendo reproductores de la especie y desarrollando sus propios alevines y juveniles, obteniendo finalmente en 2015 la concesión respectiva del Ministerio Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP).
Las jaulas para engorde se encuentran a 9 millas de la costa frente a la ciudad de Manta – Jaramijó y la principal problemática a la que se enfrentan los empresarios son los episodios de vandalismo.
Como explicó el experto de CENAIM, el éxito en la económico y social de la producción de langostinos en manglares ha sido un freno para que se diversifique la actividad acuícola en el país.
En los últimos términos se está viendo cierto interés creciente por potenciar nuevamente el cultivo de ostra japonesa (Crassostrea gigas) en sistemas suspendidos en reservorios y de un tiempo a esta parte en sistemas de long-lines en mar abierto, aunque nuevamente, estos cultivos se ven amenazados por el vandalismo.

