Escocia 15/11/2013 - La salmonicultura escocesa cree que no será capaz de alcanzar el objetivo de las 210.000 toneladas de salmón para satisfacer a la voraz clase media china después que el gigante asiático se decantara por el país anglosajón en detrimento del producto noruego.
La oportunidad le vino a Escocia a raíz de la concesión en 2010 del premio Nobel de la Paz al disidente chino encarcelado Liu Xiaobo.
Escocia, que este año ha visto descender su producción en 10.000 tonelada, hasta las 152.500 toneladas métricas, se ve necesitado de aumentar la producción en 60.000 toneladas métricas, un 50 por ciento.
A pesar que en los últimos años las exportaciones de salmón escocés a China han pasado del 2 por ciento al 19 por ciento, lo que equivale a ventas por valor de 20 millones de libras existe el riesgo de quedarse estancados.
El motivo, las secuelas sufridas por los brotes de enfermedad y el cumplimiento de normas más restrictivas. Ahora el Gobierno se debate entre la necesidad de tomar medidas sanitarias y el “reto” de encontrar espacio donde desarrollar la actividad.
El director ejecutivo de la Organización de Productores Escocesa, Landburgh de Scott señaló recientemente a The Guardian que es posible alcanzar el objetivo de cara a 2020.

