Gustavo Larrazábal y Javier Ojeda (APROMAR) durante la sesión en AE2014 /misPeces
San Sebastián 23/10/2014 – Los productores de acuicultura mediterránea ven a través de los análisis comparativos, o de benchmarking, una oportunidad para mejorar el rendimiento y la eficiencia de sus producciones. Al igual y como ya hiciera en la década de los noventa la industria del salmón noruego.
Se tratan de herramientas que buscan mejorar las prácticas en las empresas a través de la transferencia del conocimiento obtenido del conjunto de empresas por medio de métricas de variables, indicadores y coeficientes.
Este tipo de economía comparativa no es nueva, se suele aplicar en oligopolios o en mercados monopolísticos en los que son pocos los operadores. En Noruega comenzaron a aplicarse por exigencias de la banca, tras la grave crisis sufrida por el sector del salmón Atlántico de este país en la década de los años noventa del siglo pasado. En el caso noruego, se aplica para conocer el número de ovas producidas, los juveniles sembrados, las patologías en las granjas, datos económicos y otros datos de interés común.
Gracias a los estudios comparativos, los productores van a ser capaces de predecir, por ejemplo, cómo serán los años 2015 y 2016 en términos de cosechas. Además este tipo de estudios permite a una granja de un grupo empresarial grande, o una empresa en concreto, compararse con la media, de tal manera que pueda saber en términos de eficiencia en qué parte de la gráfica se encuentra y en qué parámetros debe mejorar.
En la dorada y la lubina estos estudios, nuevamente por exigencias de la banca, se están empezando a aplicar en la industria griega. Actualmente son 4 los grandes grupos que están trabajando junto con la empresa analista Kontali en este tipo de herramientas. A ellos quieren incorporar las empresas españolas y las turcas.
Estos ejercicios de comparativas, permitirían obtener análisis respecto de los índices de conversión del alimento o los porcentajes de supervivencia, que serían compartidos de forma anónima y cada empresa podría compararse con las demás sin saber con cuál se está midiendo.
En el ámbito económico permitiría también obtener costes de producción, precios de venta o calidad del pescado.
Este tema que ya fue analizado por APROMAR en su Asamblea General el pasado mes de julio, ha vuelto a la actualidad en la sesión especial del rendimiento de la dorada y la lubina en el Mediterráneo en el marco de la Conferencia Aquaculture Europe 2014.

