Madrid 25/10/2013 - El Grupo de trabajo de Pesca y Acuicultura del COPA-COGECA y de la Organización de Productores Piscicultores ha instado a la Comisión Europea (CE) a que presente una nueva propuesta legal “sin más demora, con el fin de garantizar un marco regulatorio estable y sólido, que promueva el desarrollo de nuevos medicamentos veterinarios, que aumente su disponibilidad en Europa y mejora el funcionamiento del mercado interior”.
En una carta, dirigida a la directora de DG SANCO, Paola Testori Coggi, el pasado 27 de mayo, y firmada por el presidente del Fish Working Party, Giampaolo Buonfiglio y el vicepresidente Pier Luigi Salvador, los piscicultores europeos piden que se tengan en cuenta una serie de propuestas, las cuales también suscriben desde la Organización de Productores Piscícultores.
Entre estas propuestas desarrolladas por el Grupo de Trabajo se encuentra la atención a las “peculiaridades del sector de la acuicultura”, no sólo en cuestiones de salud y bienestar animal, si no también teniendo en cuenta los problemas tecnológicos derivados de la administración de los medicamentos, como por ejemplo, las vías de administración.
Además, consideran “que debe seguir siendo una opción para garantizar la salud animal” el uso en cascada de productos veterinarios fuera de etiqueta.
“La falta de determinados medicamentos veterinarios disponibles en el mercado, a nivel de los Estados miembros, especialmente para especies y usos menores, sigue siendo un punto crítico. Se debe hacer un seguimiento de las actividades sobre el uso de estos productos, especies implicadas, cantidades y tiempos de espera. Esta disposición debería ser armonizada a nivel de la Unión Europea y evitar así la competencia entre los Estados miembros”, indicaron.
Esta aplicación de "cascada", añaden, “implica diferentes riesgos si se utiliza un medicamento aprobado en otro Estado miembro (importación) o en el caso de la utilización de un medicamento veterinario aprobado en otras especies (los riesgos son significativamente más bajos en el primer caso, ya que la fármaco-vigilancia seguiría activa, aunque en otro país)”.
Respecto a las medidas propuestas por algunos Estados miembros son también críticos, como en el caso de reducir el volumen en el uso de antimicrobianos en la alimentación, ya que cómo señalan, “en acuicultura es casi la única forma de administración de antibióticos”. Otras son las de imponer tasas, prohibir ciertas transacciones comerciales, etc. En este punto consideran que “debe garantizarse un uso responsable de antimicrobianos”.
Otra de las propuesta va en la línea de promover un acercamiento entre los componentes de la cadena alimentaria. “Es esencial para garantizar la seguridad alimentaria en Europa. Veterinarios, agricultores, industria de la salud animal, incluyendo transformadores y las autoridades públicas”, indicaron.
Los piscicultores consideran que deberían poder ser responsables de garantizar los requisitos de salud animal, y por ello, proponen la “concepción de un Plan de Gestión de la Salud Piscícola u otros códigos de buenas prácticas”.
En este sentido explican que “estos conceptos son más exitosos cuando se adaptan de manera individual a la instalación, lo que requiere un conocimiento histórico y en profundidad de la piscifactoría, sus mercados, recursos, ubicación geográfica y de los peces”.
Cabe recordar que el Grupo de Trabajo de Pesca y Acuicultura representa los intereses de las cooperativas pesqueras y el sector acuícola pertenecientes a 16 Estados miembro de la Unión Europea. En el caso de España, la acuicultura está representada por la Organización de Productores Piscicultores.

