
Por Alejandro Güelfo, editor de misPeces
@aguelfo
Este martes 29 de noviembre se inaugura la Conferencia Latinoamericana de Acuicultura, LAQUA 2016, en el Centro de Convenciones del Hotel Sheraton de Lima, Perú. misPeces estará cubriendo el evento y, una vez concluido, esperamos tomar conclusiones sobre el futuro de la actividad en el país. De momento, y después de los años de visitar este país y reunirme con los agentes implicados en desarrollar este sector productivo, puedo decir que en los últimos años se han dado pasos importantes. Sin embargo, y tal y como ocurre en la mayoría de países de Latinoamérica - aunque existen excepciones - la acuicultura peruana tiene un escaso nivel de desarrollo si se compara con lo que está ocurriendo en Europa, o en sus dos vecinos Ecuador y Chile - verdaderas potencias en Sudamérica -.
Una situación que podría revertirse gracias a las políticas desarrolladas en los últimos años desde el Gobierno del país y los aspectos normativos puestos en marcha. Perú hoy en día podría ponerse como ejemplo por la normativa desarrollada como eje para desarrollar su acuicultura. La Ley de Promoción y Desarrollo de la Acuicultura y su reglamento; los beneficios tributarios; o la suspensión del pago de derechos de acuicultura, son claros ejemplos de esta apuesta del país.
El Gobierno ha sabido oír al sector y las organizaciones internacionales que lo han venido apoyando y asesorando durante los últimos años. La acuicultura está dotada actualmente de una seguridad jurídica que ya quisieran en algunas regiones y países de Europa. En España, a pesar de tener un sector acuícola tecnológicamente avanzado y un grado de producción alto, carecemos de una Ley de Acuicultura de estas características, a pesar que el Gobierno viene anunciándolo desde hace lustros.
No obstante, y a pesar de lo avanzado en Perú, hay otro aspecto clave que debe desarrollarse el próximo año y que está relacionado con el bajo desarrollo tecnológico y de conocimiento científico en las especies clave del país.
Además de la seguridad jurídica - que parece haberse alcanzado - el sector industrial acuícola peruano necesita garantías científico técnicas que permitan invertir y apostar en especies con potencial y futuro.
Mucho se habla de las posibilidades que ofrecen las especies amazónicas, o la gran riqueza de sierra y la costa peruana. Sin embargo, aun no hay desarrollada ninguna tecnología de cultivo clave que permita apostar por una especie singular en Perú.
Como grandes debilidades la acuicultura en Perú se enfrenta también a una gran atomización de las empresas que actualmente operan en el país; falta de transferencia de información y tecnología entre agentes implicados; y una débil cultura de promoción de la I+D+i desde el ámbito estatal o de intercambio científico internacional.
Una incertidumbre técnica y científica muy alta que no favorece que se produzca la inversión, y con ella, el aumento de los volúmenes de producción.
Dicho esto, el Gobierno peruano debe poner en marcha una estrategia de innovación y desarrollo tecnológico para el sector acuícola que determine la líneas de innovación y desarrollo prioritarias, analice las capacidades tecnológicas del país y desarrolle las medidas prioritarias necesarias.
Es cierto que ya se dieron pasos hacia delante en este sentido con la creación de los Centros de Innovación Tecnológica, que lo que buscan principalmente es realizar acciones de transferencia tecnológica, capacitación y asistencia técnica. Pero la pregunta es, ¿Sobre qué y cuánto conocimiento?
La queja que mas oigo cuando viajo a Perú es que las empresas no invierten en acuicultura, lo cual es cierto. A pesar de que la innovación debe estar en el ADN de la empresa - en eso estamos de acuerdo -, el peso de la generación del conocimiento sobre qué especies son las adecuadas para desarrollarse en Perú, y cómo, no puede recaer sobre los hombros de las empresas.
Sin bien el éxito de la acuicultura en Chile está basado en dos especies, el salmón Atlántico y el mejillón; y el de Ecuador en el langostino, ¿Cuál es la especie que marcará la diferencia en Perú? De momento no hay ninguna. Se podría decir que la trucha o la concha de abanico; sin embargo, ¿qué desarrollo tecnológico e investigador se está realizando para que así sea?

