El futuro de la actividad en el país pasa por aumentar la producción y diversificar especies
Madeira (Portugal) 21/02/2014 – La acuicultura en Madeira alcanzó el año pasado el mayor volumen de producción de su historia al pasar de 315 toneladas en 2012 a 526 toneladas métricas en 2013, un 67 por ciento más, informó el Secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Manuel António Correia.
Similar crecimiento se produjo en valor, al pasar de 1,5 millones de euros en 2012 a 2,5 millones de euros en 2013, un 64 por ciento más.
A pesar del optimismo presentado por Correia y el alza importante de la producción, en 2011 ya se tenían volúmenes similares de producción.
En la actualidad existen dos proyectos de acuicultura en la región que se dedican a las especies tradicionales dorada y lubina. Uno privado en Campanario y otro público en la Bahía de Abra.
En este sentido, el Secretario de Ambiente y Recursos Naturales destacó que hay margen de crecimiento para la actividad y recordó la necesidad de diversificar el sector a través de la cooperación con otras regiones y países y aprovechando los nuevos Fondos Europeos Marítimos Pesqueros (FEMP).
Respecto a la necesidad de diversificación del sector, el director de la Estación de Piscicultura de Olhao, Pedro Poussao-Ferreira, destacó el sargo y la corvina como especies con potencialidad en el país.
Pousao-Ferreira indicó que el IPIMAR es la única institución de investigación del país donde ya se ha realizado todo el proceso de producción, a excepción de la comercialización.
Sobre el sargo, el directivo señaló haber encontrado, de nuevo, interés del sector en desarrollar su cultivo industrial.
Por otra parte, respecto a la corvina, de la cual existe una importante producción industrial en el Mediterráneo, destacó el rápido crecimiento de la misma y lo equiparó al “salmón del sur de Europa”.
“Estamos convencidos que la corvina puede convertirse en una especie muy interesante en acuicultura, por su crecimiento, que es más rápido que la dorada”, afirmó Poussao a Agencia Lusa.
La corvina, según indicó, puede alcanzar tallas de 2 a 3 kilos, lo que permite el transformado, “una gran ventaja que tiene, por ejemplo, el salmón”.

