Grupo Soja de Portugal celebró ayer lunes su setenta aniversario en la Fundación de Serralves, en Oporto, reuniendo sus cinco unidades de negocio dentro del sector agroindustrial, que comprenden las actividades avícola, porcina, vacuno, acuícola y mascotas.
En el área de la acuicultura comercializa bajo la marca Aquasoja desde 1989. En una entrevista realizada recientemente por misPeces, el Presidente del Consejo de Administración del Grupo, João Pedro Azevedo, explicó las principales claves de esta unidad de negocio, que basa su principal estrategia de crecimiento en la internacionalización.
“La acuicultura es un área con una tendencia clara de crecimiento, donde hay mucho por hacer y por aprender, lo que exige una investigación e innovación continua. Esta exigencia y potencial de crecimiento permitió que el año pasado creciéramos un 25 por ciento. Y eso es algo que no se produce en todas las áreas de negocio en las que participamos”, explica Acevedo.
Este paso hacia la internacionalización se realizó tras estudiar la tendencia de crecimiento y comprobar que el tamaño del mercado merecía el esfuerzo. En este análisis también se tuvo en cuenta la competencia y su presencia en los países objetivos. La logística para llevar los productos a estos países, y las barreras administrativas y burocráticas fueron también otros puntos clave.
Para Aquasoja la flexibilidad y la colaboración con los clientes es muy importante. “Consideramos que cada cliente tiene necesidades especificas y exige respuestas concretas. Si hay masa crítica, puede dar origen a que un determinado cliente tenga un producto desarrollado a la medida de sus necesidades. Es una característica de Sorgal y forma parte de nuestra propuesta de valor”.
Otra cuestión muy relevante en el sector acuícola es el coste de los piensos. Según el directivo, la política de la empresa es ofrecer “buenos productos al mejor precio posible, y eso se consigue a través de la transparencia. De manera transversal no hay que olvidarse de la investigación, la innovación, la colaboración en red, la sostenibilidad y por supuesto, el área de la seguridad alimentaria”.
Respecto al futuro, indicó que ve la acuicultura como un área de negocio que “va a crecer y tenemos que definir cómo queremos hacerlo. Tenemos que estar en varios mercados y diversificar el riesgo”, concluye.
En la entrevista con João Pedro Azevedo, también estuvo presente Tiago Aires, director la unidad de negocio Aquasoja, que comparte la visión de ofrecer al cliente soluciones óptimas, a un coste razonable y con el mejor rendimiento posible.
“Estamos especializados en las especies tradicionales del Mediterráneo, como son la dorada, la lubina, y la trucha. Además, venimos desarrollando una importante labor de investigación con el lenguado y la corvina. Y próximamente esperamos exponer resultados interesantes con alimentos para rodaballo”, adelanta Aires.
“Creemos que hay otras especies interesantes, como la seriola, con la que se ha avanzado mucho en los últimos tiempos en las diversas fases de desarrollo”, añade.
Y para ello, opina el director de Aquasoja, se debe llevar a cabo un fuerte esfuerzo en investigación e innovación, ya sea a través del equipo propio o estableciendo una importante red de contactos. “Nosotros tenemos nuestro propio equipo de investigación, pero también nos apoyamos en la Universidad. Además, también estamos en contacto con equipos de investigación en Grecia, Francia y España. Esto nos permite validar soluciones en el corto, medio y largo plazo”.
Según explica Aires, “al contrario que nuestra competencia, nuestra I+D+i está externalizada, lo que nos permite una base científica muy fuerte y una reacción rápida para atender a lo que nos pide el mercado. A pesar de ello, también mantenemos un equipo de investigación que nos permite decidir hacia donde queremos ir. Somos más científicos que técnicos y eso es algo que el mercado aprecia”.

