EE.UU. 14/06/2013 – A la carrera por conseguir criar atunes en cautividad de japoneses, europeos y australianos, se suman ahora los estadounidenses de la Universidad de Rhode Island, que desde el otoño pasado mantiene reproductores de atún de aleta amarilla (Thunnus albacares) en tanques de 20.000 galones (75.708 litros).
La principal “pega” de trabajar con estos grandes pelágicos es el requerimiento de espacio y la calidad de agua, explica Terry Bradley, profesor de acuicultura en la Universidad de Rhode Island, quien añade que además del buen mantenimiento de los reproductores, las primeras etapas del proyecto se basan en el mejor conocimiento del alevinaje de la especie.
El investigador considera que es el momento de dedicarse a la acuicultura del atún, ya que los stocks están sobre explotados, la demanda de la especie es creciente y la tecnología permite acometer este tipo de proyectos a gran escala.
“Lo que estamos tratando de hacer es producir peces en cautividad y aliviar la presión de las poblaciones silvestres”, señaló Bradley.
Para llevar a cabo el proyecto, desde la Universidad no han dudado en asociarse a un socio privado, GreenFin Tuna. El director de esta compañía, Peter Mottur, está seguro de que pronto podrán pasar de la fase de investigación a la de producción industrial.
Como próximo reto se plantean la construcción de un tanque de mayores dimensiones que los actuales de 20 metros de diámetro con los que trabajan, ya que, de esta manera, esperan “aumentar notablemente la posibilidad de éxito del proyecto”.
Entre los mercados potenciales para comprar los juveniles, el investigador señala a Japón, donde se puede pagar por un juvenil de 8 pulgadas entre 100 y 125 dólares.
“Japón no puede producir todo el atún que necesita para consumo propio el país; Estados Unidos es un importador neto de pescado, incluyendo el aún”, señaló Bradley.
Así que, añade Bradley, también está el mercado local. “Existe un enorme potencial para producir peces que se podrán vender fácilmente en los Estados Unidos, sobretodo si se trata de un producto sostenible y ambientalmente responsable”.

