Foto: Intecmar
Bruselas y Santiago de Compostela 12/02/2015 - El Tribunal General de la Unión Europea ha desestimado el recurso interpuesto por España, a instancia del sector marisquero y acuicultor de moluscos y la Administración gallega, por el que se solicitaba la experimentación con bioensayo con ratones para la detección de toxinas lipofílicas en marisco con destino a consumo humano.
Para el Tribunal General de la UE, mantener el método biológico habría constituido un riesgo para la salud pública, y considera que la Comisión Europea no actuó de manera precipitada. Que España no ha demostrado que el nuevo método haya ocasionado un riesgo para la salud pública y que no se han vulnerado los principios de proporcionalidad y de confianza legítima.
Por su parte, el recurso presentado por España al Tribunal General de la UE considera que el método químico es “ineficiente” por ser “más lento, no aporta mayor seguridad para los consumidores y tiene mayor nivel de incertidumbre”. Además, el escrito consideraba que el método químico es más caro, lo que llevara a las empresas a reducir el número de autocontroles.
Para argumentar su postura, la Xunta de Galicia entiende que la decisión que adoptó el Laboratorio Comunitario de Referencia de la Unión Europea, y que hizo pública la semana pasada, permitiendo modificar el procedimiento para determinar la presencia de toxinas lipofílicas en bivalvos sometidos al proceso de transformación, avala la tesis del Gobierno gallego de que se trata de un “sistema ineficiente”.
La Xunta mantiene su intención de tumbar el método químico y para ello, indicó en un comunicado, “se va a evaluar la posibilidad de recurrir” la decisión del Tribunal General de la UE.
Descargue la sentencia del Tribunal General de la UE
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¿Cómo se ha pasado del bioensayo al método químico?
El bioensayo en ratones para la detección de biotoxinas lipofílicas consiste en inyectar a los animales fluidos extraídos de la carne de los moluscos. El bioensayo en ratón se considerará positivo a la presencia de toxicidad DSP cuando se produzca la muerte de, por lo menos, dos de los tres ratones inyectados, antes de las 24 horas.
Este método se ha estado empleando de manera oficial entre 2005 y 2011, hasta que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria en 2009 emitió un dictamen científico sobre toxinas marinas en el que se dudaba de la idoneidad por su insuficiente capacidad de detección y su limitada especificidad.
Por su parte, una directiva europea de 2010 protegía a los animales vivos de ensayos científicos siempre que pueda evitarse por haber métodos alternativos.
En 2011 la Comisión Europea hizo oficial el método químico LC-MS/MS de cromatografía líquida combinada con la espectrometría de masas en tándem, y dio como plazo el 31 de diciembre de 2014 para que fuera adoptado por los Estados miembro.
Los costes de implantar el método químico
Ni la Administración ni el sector han estado a gusto trabajando con el método químico de detección de toxinas mediante cromatografía de líquidos con detectar de espectometría de masas-LC-MS/MS. Por todos los métodos se ha tratado de echar abajo este sistema de control de referencia en la UE.
Sin embargo el Intecmar, organismo dependiente de la Consellería del Medio Rural y del Mar en Galicia, ha tenido que adaptarse a este sistema de detección y para ello ha trabajado intensamente.
Para llevar a cabo los controles, la Administración ha tenido que correr con una serie de gastos e inversiones de instrumental hasta que en febrero de 2013 la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) autorizó al Intecmar para el uso del método químico, siendo este centro el primero en España para llevar a cabo este tipo de análisis de biotoxinas en moluscos marinos.
“Actualmente el centro cuenta con tres equipos perfectamente validados y en pleno funcionamiento para ofrecer el servicio analítico a la ciudadanía y al sector”, indicaron desde la Xunta.

