Fernando de la Gándara en la ponencia /@misPeces
Dubrovnik 23/10/2017 (Croacia) – La acuicultura del atún rojo (Thunnus thynnus) ha tenido una especial atención durante el Congreso Europeo de Acuicultura (#AE2017) en la que los investigadores españoles han tenido un protagonismo importante. No en vano, en las instalaciones del Centro Oceanográfico de Murcia del IEO se consiguió cerrar el ciclo de la especies, convirtiéndose en un hito mundial en esta especie.
De una parte, el investigador español del Instituto Español de Oceanografía, Fernando de la Gándara, quien ofreció la conferencia plenaria del segundo día en la que el experto exhortó al respecto de la historia de la pesca del atún rojo hasta nuestros días, explicando cómo están siendo los pasos que se está dando para la domesticación de la especie junto con Aurelio Ortega; y los pasos dados hasta la puesta en marcha del ICRA (Infraestructura para el Control de la Reproducción de Atún Rojo).
Como explicó de la Gándara, desde 2010 hasta ahora los investigadores han podido trabajar con huevos de atún obtenidos de reproductores estabulados en jaulas, lo que implica que con éstos se haya podido cerrar el ciclo de la especie y con la progenie se haya podido alcanzar un grado importante de domesticación a lo largo de estos años.
Sin embargo, esta manera de trabajar bajo la influencia del clima y las corrientes influyen en la mayor o menor cantidad de huevos recolectados, y no está exenta de problemas como periodos cortos para recolectar los huevos – 1,5 meses -, la posibilidad de que las malas condiciones del mar no permitan una buena recolección de éstos, y la recolección de huevos de otras especies que llegan a ser depredadoras de las larvas de atún.
“Sólo con el ciclo de vida cerrado del atún rojo a nivel comercial se promoverá la recuperación de las poblaciones silvestres a niveles anteriores a hace cientos de años sin renunciar a su consumo en calidad y cantidad como exige un mercado en crecimiento y cada vez mas selectivo”.
Aurelio Ortega, jefe área IEO /@misPeces
Por su parte, Aurelio Ortega, jefe de área de acuicultura del IEO, explicó en qué proyecto están trabajando para generar un mayor conocimiento de la especie sobre la base de la cooperación y colaboración con empresas privadas y centros de investigación.
Dentro de esta colaboración con empresas destacó la que están llevando a cabo con Piscialba, la cual tiene por objetivos la mejora del cultivo larvario, y especialmente la alimentación con copépodos; mejorar el resultado del preengorde en el mar, mejorando el conocimiento zootécnico y nutricional.
Se trata, como indicó Aurelio Ortega, de cerrar el ciclo de la primera generación de peces nacidos en las instalaciones del IEO, lo cual nos puede llevar dos años de engorde. En esta fase queremos hacer números para ver la rentabilidad de este proceso, de manera que sirva como información de referencia para las empresas.
Como tercer objetivo del proyecto, añadió, queremos estudiar el proceso de bioacumulación de metales pesados en atunes de cultivo, “ya que consideramos que probablemente tenga menos bioacumulación que los silvestres por ser individuos más jóvenes cuando son sacrificados, y por la alimentación que estos reciben”.
Otro proyecto, añadió Ortega, es el Nutrituna que estamos desarrollando con la Universidad de Cádiz, en el cual se intentan definir los requerimientos nutritivos y mejorar los enriquecimientos, tanto de rotíferos como de las dietas de destete, y sentar los primeros pasos para las dietas de peengorde.
El tercer proyecto en el que estamos señaló, es CERES, el cual busca cuantificar los efectos del cambio climático, en el que participa el Oceanográfico de Canarias y el Oceanográfico de Murcia con el atún.

