Marsella (Francia) 11/08/2015 – Cultivar corales tropicales para buscar moléculas potencialmente útiles en la industria farmacéutica ha pasado de ser un proyecto ideado en el campus universitario de Luminy a la start up Coral Biome.
Según comentan Frédéric Gault ingeniero acuícola e Yvan Pérez, profesora de biología y co-fundadores de la empresa, las posibilidades que ofrecen los corales, y en particular, los microorganismos que conviven en ellos para la industria farmacéutica están por encima de la propia “química médica”.
En concreto, explicó Pérez, muchas moléculas obtenidas de los corales están siendo probados como antivirales contra el SIDA o como antibacterianos.
Sin embargo, mientras esta línea de negocio tome consistencia, el grueso de los ingresos les vendrá a estos acuicultores de corales a través de la industria ornamental.
Actualmente desde Coral Bioma se trabaja con más de 100 especies de coral, de los más de 6.000 identificados a día de hoy.
En un futuro, esperan que la línea de acuariofilia vaya perdiendo peso y la vaya adquiriendo la farmacológica. En este sentido explican que ya tienen identificadas especies con lista de moléculas con las que quieren trabajar en ensayos clínicos y preclínicos.
El primer éxito en esta línea les vino a través de la patente presentada conjuntamente con el Instituto para la Investigación y el Desarrollo de una molécula de la familia de palytoxins, un veneno de un alga coralina del género Palythoa, que aparece como un candidato adecuado.
Se trata de una molécula muy activa en concentraciones muy bajas y muy selectivas que se dirige a las células cancerosas y que ya ha despertado el interés del Instituto de Investigación Oncológica del Paoli-Calmettes de Marsella. Otros laboratorios con los que trabajan en Coral Bioma se encuentran en Luxemburgo y Bélgica.

