Venezuela 06/06/2013 – La acuicultura se perfila en Venezuela como una actividad que debe ser desarrollada de forma clave para asegurar la disponibilidad de alimentos marinos seguros para sus ciudadanos.
Esta fue una de las principales conclusiones del V Congreso Venezolano de Ciencia y Tecnología, celebrado recientemente en Caracas, y en el que intervino César Lodeiros de la Universidad de Oriente. En su intervención, el catedrático propuso que "la acuicultura debe ser tomada como política de Estado para el desarrollo del país, ya que es clave en la seguridad alimentaria”.
En este sentido, el experto explicó que Venezuela no escapa del escenario global de disminución de los recursos pesqueros extractivos y puso como ejemplo la disminución de la sardina (Sardinella aurata) o la pepitona (Arca zebra), que en los últimos años ha descendido drásticamente.
De manera similar, expuso Lodeiros, “existen disminuciones más leves de otros rubros pesqueros importantes, íconos de la pesca organizada en Venezuela, como el atún. Rubros que deben ser tomados en cuenta para su intervención inmediata para su administración en función de la conservación y restauración de sus bancos naturales”.
Otros riesgos están relacionados con el cambio climático y que están provocando que cada vez sea más frecuente el paso de tormentas tropicales y huracanes, que están acabando con el mejillón en la península de Paria.
Esto se agrava aún más, añade, si consideramos que la acuicultura, con pocas excepciones como el langostino, no se ha desarrollado debidamente en Venezuela, dado el estancamiento de la producción en décadas pasadas.
“Aunque en los últimos años pareciera que existe un repunte, la producción total no sobrepasa las 25.000 toneladas al año, soportada en su 95 por ciento por tan solo 2 especies, el camarón blanco (Litopenaeus vannamei) con el 76 por ciento de producción; y la Cachama (Colossoma macropomun) y sus híbridos, con el 19 por ciento. El 5 por ciento restante es producido por trucha, bagre, coporo y tilapias, e incipientes producciones de peces marinos y moluscos”, explicó.
César Lodeiros expuso que, a pesar todo, “Venezuela es un país con ventajas ambientales y con un escenario de investigación y formación eminente que con políticas de Estado acertadas e inversión importante y de forma continua, generaría un desarrollo de la acuicultura a mediano plazo con una rentabilidad socioeconómica importante y coadyuvaría a paliar no solo la demanda de alimentos sanos, contribuyendo con la seguridad alimentaria del país, sino del exterior”.

