Bruselas 14/06/2013 - La Federación Veterinaria Europea (FVE) ha destacado la importancia de la prevención de las enfermedades piscícolas a través de la aplicación de altos estándares de bioseguridad y efectivos controles sobre los procesos de manejo, transporte y sacrificio.
Estas recomendaciones forman parte de las conclusiones de la conferencia europea sobre la salud de los peces de acuicultura como factor crítico del éxito de las explotaciones, organizada por la citada Federación junto con la Presidencia irlandesa de la UE, y celebrada en Bruselas el pasado mes de mayo.
Según la información a la que ha tenido acceso misPeces, la Conferencia abordó, entre otros aspectos, la salud de los animales acuáticos en Europa, enfermedades existentes y emergentes en acuicultura Mediterránea, aguas frías y continentales; cómo desarrollar las mejores prácticas en acuicultura; el papel de los veterinarios en la industria acuícola; la Ley de Sanidad Animal de la UE centrada en el sector acuático y la hoja de ruta de la FVE.
Los expertos han destacado la gran variedad de especies cultivadas en el territorio de la UE y los distintos tipos de actividades que caracterizan al sector. Y a pesar de ello, añaden, la UE no es autosuficiente en el suministro de pescado y debe ser importado de terceros países.
Entre las conclusiones, las propuestas van en la línea de destacar el papel de los veterinarios en acuicultura en estrecha colaboración con la industria en todas las etapas de la producción, de manera que se pueda garantizar la seguridad alimentaria y la protección de la salud pública. Además, propusieron la colaboración para desarrollar mejores prácticas y programas de vacunación con la finalidad de prevenir la resistencia antimicrobiana.
Sobre los antibióticos, abogaron por la dispensación de medicamentos con receta bajo supervisión veterinaria.
Además, defendieron el desarrollo de una vigilancia epidemiológica eficaz como parte esencial de una adecuada gestión de la salud de las piscifactorías, apoyada en el desarrollo específico de pruebas de diagnóstico “como base de la bioseguridad de las explotaciones”.
Sobre los tratamientos, apostaron por desarrollar más investigación sobre vacunas para peces y medicamentos parasitarios; así como el fomento de tratamientos innovadores alternativos no médicos; mayor número de medicamentos veterinarios específicos para los peces y una revisión de la legislación que garantice incentivos y un adecuado retorno de la inversión que fomente el desarrollo de estos medicamentos.
Sobre la entrada de animales procedentes de terceros países, propusieron intensificar los controles basados en el riesgo potencial de introducir nuevos patógenos que puedan poner en riesgo las especies acuáticas locales.
Consideran también necesario aprovechar el potencial significativo de la UE para el aumento de la producción acuícola, tanto en términos de capacidad como de explotación de nuevas especies. “Este crecimiento debe ser alentado y apoyado a nivel nacional y de la UE”, destacaron.
Finalmente, defendieron la idea de que las escuelas veterinarias deben incluir en sus planes de estudios disciplinas orientadas hacia el estudio de los organismos acuáticos “con el fin de garantizar un alto nivel de conocimientos, habilidades y competencias de los graduados”.

