Madrid 16/11/2015 – La Organización de Productores Piscicultores (OPP) se ha alineado con la postura del Parlamento Europeo de rechazar la prohibición de que determinados países de la Unión Europea prohíban el uso de OGM en su territorio.
Según señalaron a misPeces desde la organización de productores, la iniciativa que permitía a los Estados miembro restringir o prohibir la venta y utilización en su territorio de alimentos o piensos trasngénicos autorizados a nivel comunitario fue rechazado, una postura que esperan “se imponga en la correspondiente a la de la Comisión”.
El principal inconveniente de esta propuesta estriba en que mientras el cultivo tiene lugar necesariamente dentro del territorio de un país, el comercio puede conllevar cruce de fronteras, “por lo que el veto de uso y venta puede ser difícil o imposible de imponer si no va acompañado de controles de las importaciones”.
En nuestra opinión, señalan desde la OPP, sería mejor que no existiera la utilización de transgénicos, “pero esta postura es inviable en la actualidad”, ya que, en terceros países se están produciendo alimentos con el uso de materias primas vegetales procedentes de transgénicos, y una parte sustancial de éstos son importados por la Unión Europea.
“Los productores de acuicultura europeos y españoles debemos soportar un sobrecoste que incide muy negativamente en nuestra competitividad, por concurrir en los mercados UE con productos similares procedentes de terceros países que sí utilizan transgénicos en la composición de sus alimentos”, señalan.
Esta medida afecta por tanto al sector acuícola, que insta a “no retrasar más la autorización de variedades modificadas genéticamente, que hayan sido declaradas científicamente seguras para la producción de piensos para acuicultura”.
En el sector piscícola europeo denuncia que el veto por el uso de OGM viene impuesto por la distribución y cadenas minoristas en la Unión Europea, y en España, que no acepta que los productores acuícolas empleen piensos que contengan vegetales transgénicos.
Cabe recordar que la propuesta, que modifica la legislación comunitaria actual sobre transgénicos, fue presentada por la Comisión Europea el 22 de abril de 2015. El ejecutivo de la UE vinculó su iniciativa a otra norma vigente desde abril pasado que permite a los países prohibir el cultivo en su territorio de OGM aprobados a nivel comunitario.
Bruselas no va a retirar su propuesta, que todavía debe ser discutida por los ministros de los 28. Si el Consejo, que actúa como colegislador junto al Parlamento, también la rechaza, la iniciativa será suprimida.

