Bruselas 19/07/2016 – El alto valor que alcanza el atún en los mercados internacionales, unido a las cuotas establecidas para esta especie en Europa, han promovido un alto interés dentro de los investigadores e inversores para desarrollar su acuicultura.
Hasta ahora sólo se ha podido cerrar el ciclo del atún del Pacífico en Japón en 2002 y sigue siendo un proceso que aporta poco volumen al comercio internacional. En el caso del atún rojo, aunque se está cerca de conseguirlo no se ha cerrado el ciclo y el proceso acuícola más extendido es el de engrase de juveniles silvestres en jaulas, una actividad a medio camino entre la pesca y la acuicultura integral. Un proceso que se lleva a cabo durante 3 a 7 meses en la mayor parte de los países productores excepto en Croacia que se mantienen en fase de engrase durante 2 años para alcanzar el mayor tamaño y aprovechar de esta manera el cupo máximo.
En este contexto, según datos del Observatorio del Mercado Europeo para los Productos de la Pesca y la Acuicultura (EUMOFA), la producción global de atún rojo se estima aproximadamente en 36.400 toneladas métricas. Dentro de la Unión Europea, los mayores productores de estas especies son Malta, España y Croacia que producen 5.000 Tm, 3.000 Tm, y 2.000 Tm respectivamente.
En los últimos 8 años, de 2006 a 2014, el volumen de la acuicultura tuvo un incremento promedio anual de 2 por ciento en Malta, mientras que en España se produjo un descenso de 1 por ciento, debido a un problema de cuotas.
De otra parte y en un contexto comercial, a medida que han ido aumentando las cuotas han bajado los precios de venta.

