Roma (Italia) 21/08/2012 – Los precios del pescado y de las materias primas terrestres parecen estar llevando caminos diferentes, según el índice de precios de los alimentos de la FAO.
Por un lado, el precio de los granos ascendió a un ritmo del 6 por ciento en julio. Por otra parte, el salmón y langostino vienen cayendo en picado desde que en agosto del año pasado alcanzaron un máximo.
Varios y diferentes son los motivos que justifican estas discrepancias entre los precios de unos insumos y otros, pero básicamente se justifican con ajustes de oferta y demanda.
Mientras la oferta de materias primas terrestres ha descendido drásticamente a causa de la pertinaz sequía en EE. UU.; la demanda de productos pesqueros está cayendo a causa de la crisis financiera mundial.
La FAO hace una traducción incierta de estos datos para el sector acuícola. Problemas para los acuicultores; ya que, por un lado, se reduce el mercado y por otro se incrementan los costes de producción.
En el caso de las pesquerías, la situación es distinta ya que las capturas son más fáciles de equilibrar con la demanda. La acuicultura por su parte, más vinculada a un proceso ganadero, requiere de una planificación previa en base a la demanda futura.
No obstante, existe otro factor que debe ser contemplado en este ajedrez. A pesar de la crisis, la demanda de pescado sigue creciendo en determinadas latitudes. Esto significa que los volúmenes de exportación seguirán creciendo en 2012, a pesar que en mercados clave se produzca una caída de la demanda.
Según lo publicado por FAO, países como EE.UU., Canadá, China, Japón, Tailandia, Australia y Brasil han registrado incrementos en el valor de sus importaciones en el primer semestre del año.
Europa, principalmente España, Francia, Alemania y Rusia han reducido sus importaciones debido a un menor consumo.
Ahora solo falta esperar como será el impacto de El Niño, que principalmente afecta a las pesquerías de pequeños pelágicos en Sudamérica. Un fenómeno que se espera para finales de 2012 o principio de 2013.

